Los correos del público

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Migración y desarrollo social

Sin migración, se limita radicalmente el desarrollo humano, pues es ha sido el factor por el cual se ha permitido a través de los siglos el intercambio de información, de culturas, y de ideas que han permitido mejorar de manera considerable nuestro nivel de vida y enriquecernos con las ideas de los demás. Negar la migración, a los que por necesidad deben de mudar de tierra en tierra, es negar nuestra naturaleza de personas creativas que siempre aspiran a mejores situaciones de bienestar, no sólo para nosotros, también para los demás.

Cabe recordar que fue el espíritu de migración que permitió el desarrollo del pensamiento científico, cuando a principios del siglo trece de nuestra era un grupo de estudiantes se dirigían a Boloña para consolidar lo que después serían las primeras universidades. Pues fueron sus intenciones de aprender diversas disciplinas que permitió que se agruparan en estas asociaciones para contar con la protección que requerían para lograr su cometido en tierras ajenas a sus nacionalidades. Gracias a estos esquemas de asociación, el flujo migratorio para estudiar enriqueció a las ciudades que acogían a extranjeros con los frutos de sus pensamientos.

Sin migración nos hubiéramos perdido del renacimiento, de los aportes de grandes hombres que lograron migrar en su momento en varias guerras como fue durante el holocausto con un Albert Einstein, que han permitido contribuir a que mínimo en occidente podamos contar con un esquema de derechos fundamentales que son la envidia para varias regiones del mundo.

En esta sintonía, las actitudes en contra de migrantes, de varios gobiernos tanto en Europa ante la crisis migratoria proveniente de Siria, como del candidato a la presidencia de Estados Unidos: Donald Trump son y serán siempre contraproducentes, pues además de negar el carácter móvil del ser humano, se desconocen a sí mismos y su dignidad humana. Amparados en el poder soberano de sus países, sólo muestran cómo las teorías de los límites territoriales pierden vigencia en un siglo que busca la igualdad material de todos y no la discriminación de las personas en cuanto a su procedencia.

En este contexto de tanta polaridad, no estaría de más que nuestros gobiernos americanos busquen un acto de congruencia, sobre todo al ver la situación en la que viven sus connacionales, y empezar a realizar el sueño de unificación de fronteras con base en los derechos humanos. Es decir, se requiere que ante la amenaza que representan la actitud hostil por desconocer la humanidad de quien migra, abran las fronteras, y acepten que en las fronteras nos han impedido gozar de mejor calidad de vida.

Sobre todo, sería un acto congruente con nuestros valores de justicia, desarrollo y paz social; es decir, una solución que sólo viene a reconocer nuestra unidad en nuestras diferencias, y nuestra humanidad cuando más se requieren.

Germán Cardona Müller

 

Nota

El pasado 31 de marzo apareció una nota titulada “Autorizan en EU análisis de sangre experimental para zika”.  El experimental es el análisis no la sangre. No es lo mismo: carne de puerco con chile, que carne con chile de puerco.

Agustín Ramírez A.