Los correos del público

Los correos del público

Cómo nace una leyenda en Guadalajara

El año pasado a punto de terminar el 2015, en este  periódico Milenio Jalisco, la columnista Laura Ibarra, tuvo la acertada idea de publicar la nota, ¿Por qué no pueden terminar la línea 3 del tren ligero?, no recuerdo bien la nota, pero en  ella  decía; “En esta ciudad Guadalajara encontraron un yacimiento enorme de titanio en el trecho normal-dos templos, y se hacía mención de su gran  valor, según  rebasa el valor del oro por utilizarse  en celulares y computadoras. El caso que de la explotación de esta veta, la ciudad se haría rica.  Al finalizar la nota se puntualizó el día de los Santos Inocentes”. Tengo que decir que en estos días escuché tres versiones  de este descubrimiento:  En  un puesto de tacos un señor comentaba; ¡He buscado y buscado más noticias sobre el titanio que encontraron aquí en Guadalajara, y nada que sale,  tampoco en las noticias dicen nada, pos cómo van a decir si el gobierno ya los compró, ya les dieron su mochada, de aquí van a salir millonarios estos canijos,  la veta está de La Normal a los dos templos, dineral cabrón hay enterrado, pero como siempre esto solo se queda con los de arriba!.  Y un  taxista  comentaba: ¡No sabemos dónde estamos parados, nomás date una idea, en  Avenida Alcalde encontraron una veta de titanio, la obra del tren ligero va a durar más de lo pensado,  para explotar bien esta minita,  nomás chequen  el  armazón que está instalado ahí  en La Normal, es de una mina, en el lugar solo trabaja gente de confianza, en su mayoría son españoles, pero como siempre el gobierno mantiene todo callado!. Otra señora en una parada de camión platicaba; ¡Sabían ustedes que Guadalajara es muy rica, acaban de encontrar una veta de titanio aquí en Guadalajara, la encontraron ahora que están escarbando para lo del tren ligero,  la noticia salió en periódicos, y el mismo día que salió la noticia  el gobierno mandó comprar todos los periódicos, y además  a la señorita que publicó eso la dejaron sin trabajo, así es el gobierno, alguien dice algo que no  conviene, y  te callan!.  La leyenda cuenta: Cuando  construían la línea 3  del tren ligero, el gobierno mexicano contrató a los mismos extranjeros que en algún momento intercambiaron espejos por oro a estos  naturales. Se dice que cuando se escarbaba  para abrir el túnel de esta línea de tren tan moderna, lo primero que encontraron fue la tubería de agua potable de estos habitantes y la cañería sarrosa, no se encontró el famoso túnel secreto tan mencionado por los tapatíos, éste que conecta a Catedral con panteón de Belén y Casa de los Perros y otras casas, no encontraron artillería enterrada de cristeros, lo que sí encontraron un metro abajo del drenaje, fue una mina de titanio, y durante 30 días Guadalajara llegó a ser la ciudad más rica de todo México, en estos 30 días la mina fue explotada al máximo, y a cambio de esto el gobierno les dio espejitos a los tapatíos, y dicen que aún queda un bloque enorme de titanio bajo las vías, y  después de que cierran el servicio de esta línea 3, por la noche, aparece un trabajador caminando sobre los rieles, cargando una pala y una lámpara, y se dicen que quien logre apagar su lámpara con un soplido, a este valiente le dirá dónde está este bloque pendiente de titanio, y toda la artillería de los cristeros que quedó sepultada en esta ciudad. “Felices Vacaciones”.

Samuel Olmedo González.