Los correos del público

Los correos del público

Una ciudad que no es para todos
Largas escaleras, banquetas muy altas o llenas de obstáculos (raíces de árboles, teléfonos públicos, etc.), desniveles y rampas pronunciadas, son sólo algunas de las dificultades que cualquiera enfrenta cada día, y aunque para todos puede ser molesto, para algunos grupos se convierte en una verdadera limitación. Me refiero a las personas con alguna discapacidad, en especial de tipo motriz, y a los adultos mayores, últimos que en muchas ocasiones también entran en el primer grupo. De esta forma, es notable como nuestra ciudad no está diseñada para todos, sino solamente para un cierto tipo de personas, dejando fuera a muchísimas más. Si pensamos en que en nuestro país la población está envejeciendo y que se prevé que para el 2050 una de cada cuatro personas sea adulta mayor y que de las personas con discapacidad la mitad son adultos mayores, el problema se hace evidente.

Una ciudad con banquetas amplias en las que sólo en una franja estén los botes de basura, casetas de teléfono, señalamientos, etc., y el demás espacio esté libre de obstáculos, y con rebajes lo suficientemente amplios para el paso de sillas de ruedas. Con pavimentos táctiles que indiquen a las personas invidentes de que se aproximan escaleras, rampas, o cualquier cambio de nivel. Teléfonos públicos cuya altura le permita su uso a personas en sillas de ruedas. Semáforos auditivos programados con suficiente tiempo para que puedan pasar adultos mayores o personas con problemas de movilidad. Rampas con inclinación adecuada. Son sólo algunas características necesarias para comenzar a construir una ciudad que sí sea para todos.
Claudia Elizabeth Jaramillo Vargas. Consejo Ciudadano en Pro del Adulto Mayor

Libertad de expresión
De veras que somos muy curiosos los mexicanos. Y con frecuencia aplicamos el dicho de "Hágase la voluntad de Dios, pero en los bueyes de mi compadre".

En su edición de MILENIO del sábado 7 de noviembre próximo pasado, en la página ocho, la columna "EN FRECUENCIA", escrita por su colaborador Sr. Miguel Ángel Puértolas, se tituló "MOTA Y MOCHOS". Y el articulista escribe sobre la decisión de la Suprema Corte de Justicia de otorgar el amparo a cuatro personas para que consuman la llamada marihuana con fines recreativos.

Bueno, la gran mayoría aplaudió esta decisión de la corte porque se está defendiendo el derecho de unos mexicanos a su libertad de elegir lo que consumen. Y esto pues puede traer como consecuencia la legislación para que todos los que así lo deseen, puedan ejercer también ese derecho de elegir.

Pero el articulista al utilizar la palabra "MOCHOS", supongo que para referirse despectivamente a los que no están de acuerdo con esta decisión de la corte, pues quiere decir que él no está de acuerdo con ellos en su posición, y está en su derecho hacerlo, pero con el uso de esa palabra "MOCHOS" está lastimando el derecho y la libertad de los que disienten a expresarse en ese sentido.

Entonces ¿SOMOS O NO SOMOS? ¿DEFENDEMOS O NO DEFENDEMOS LA LIBERTAD de elección y de expresión?
Enrique Acevedo Ávila

acentos.gdl@milenio.com
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