Los correos del público

Los correos del público

Venta de armas

Vivimos una cultura de muerte, el narcotráfico y la venta de armas, mutila gobiernos y pervierte la vida de millones de personas, poco sabemos del camino que enfrenta la droga para llegar a los consumidores, pero sabemos que son eslabones de una cadena que pasan por varios países. Un fenómeno transnacional envuelto en la corrupción, la pobreza, la impunidad y el materialismo. Casi todos sabemos que las armas en nuestro país las compran en el mercado negro. Una de las industrias más productiva de Estados Unidos es la venta de armas. Dice el dicho que el juez por su casa empieza, pero el vecino del norte señala violaciones a los derechos humanos en otros países y en su país pueden comprar armas hasta los jóvenes. Es tan lícito el negocio que hasta se encuentra plasmado en la Constitución como un derecho, el argumento se basa en dos ideas básicas: “Ninguna ley podrá impedir que los desequilibrados y criminales consigan un arma o que abran fuego sobre una multitud; ante estos peligros, los ciudadanos tienen necesidad de armarse para defenderse”. A pesar de las masacres en las escuelas no cambian sus políticas. Un joven desquiciado estudiante de la misma escuela entra con un arsenal de armas, mata a sus compañeros, incluso a algunos maestros y finalmente termina suicidándose, dejando un gran dolor entre los padres y un gran trauma entre los alumnos. Resulta sorprendente después de los atentados las reacciones de indignación del presidente Obama y hasta del secretario general de la ONU, pero no toman medidas. Increíble, ni el presidente Obama puede presionar para prohibir la venta porque hay grupos que financian las campañas y alimentan el miedo en la gente. El león cree que todos son de su condición, piensan que es necesario tener un arma por si algún criminal abre fuego contra una multitud, así que los ciudadanos tienen la necesidad de armarse. Entonces para que está la policía me pregunto, en esa lógica absurda entonces los niños tendrían que cargar un arma en su mochila. Cada nuevo tiroteo reabre las heridas de las víctimas de los anteriores y cada vez que sucede y se difunde en los medios, vuela como el polen de las plantas, se comparte en el inconsciente colectivo para sembrarlo en la mente de otro niño desequilibrado que necesita atención de sus padres. Imposible que cambien las políticas, la asociación nacional del rifle tiene redes en el Capitolio, los republicanos tienen mayoría en las dos cámaras del Congreso, además, el Partido Republicano manifiesta su respaldo claro y firme al derecho a las armas. Imposible terminar con el negocio, es el que deja más millones a los gringos.

Rosa Chávez Cárdenas

 

Discriminación

Hace unos años opté por dejar de usar los servicios de la institución financiera Bancomer porque  no me pareció que hicieran una fila exclusiva para “clientes” a los que atendían con prontitud en varias ventanillas y otra para los que no eran clientes, a los que atendían de vez en cuando produciéndose una larga fila y tiempo de espera.

Lo anterior me pareció una especie de racismo y como protesta evité usar los servicios del mencionado banco, desgraciadamente hoy la discriminación se ha generalizado, todos los bancos tienen su fila VIP, otra de clientes y la de “no clientes”, a estos últimos se les trata muy mal, creo que alguna autoridad debería tomar cartas en el asunto y obligar a los bancos a tratar a todas las personas por igual, ya que todos son clientes del sistema financiero, en estos tiempos  ya no es válido fomentar la discriminación, ni siquiera como presión para obtener más clientes.

Edgar Ernesto López Carrillo