Los correos del público

Los correos del público

Reflexión

Literalmente, después del niño ahogado, la Comunidad Europea trata de tapar el océano. El drama de los refugiados de África y Oriente Medio, tiene en jaque a la vieja Europa. ¿Pero, quién es el culpable? ¿La gente que huye de la miseria y guerras impuestas por intereses obscenos?, ¿o las potencias que durante siglos expoliaron las riquezas naturales de esos países; los destruyen invadiéndolos en nombre de la libertad para robarlos (Afganistán, Irak, Libia) y/o los embarcan en guerras fratricidas para venderles armamento y saquearlos (Siria, República Democrática del Congo, Ruanda)? La riqueza de los países de los que huyen las masas en caótica estampida, es su maldición: coltán, petróleo, gas, agua dulce, diamantes y minerales estratégicos, esenciales para que la tecnología escale y el mercado de armas funcione. Especialmente para los sirios, pero es lo mismo para el resto de refugiados, arriesgar la vida tratando de llegar a Europa, es igual que morir de hambre y enfermedades simples, o por un disparo de las facciones en pugna, o por un mísil; carecer de agua, electricidad, infraestructura sanitaria y educativa, y trabajo, es la cotidianidad en esos países; en éstos no hay vida, sólo destrucción, parálisis y caos. Los Estados Unidos tienen una enorme responsabilidad en los sucesos porque este país que es el más letal y siniestro terrorista de la era contemporánea, en sus juegos de estrategia geopolítica y económica instiga conflictos e invade naciones soberanas para satisfacer sus mezquinos intereses. El fantasma que recorre la Comunidad Europea es un ominoso aviso de lo que ocurrirá mientras persistan las políticas neoliberales genocidas, y Norteamérica no está lejos de una eventualidad semejante, porque si algo nos enseña la historia es que no hay muro, alambrada ni escudo tecnológico capaz de detener a masas hambrientas y desesperadas, porque como decían los clásicos: el hombre antes de pensar tiene que disponer de comida, vestido y un techo donde protegerse de las inclemencias del tiempo. Si no los tiene los conseguirá al precio que sea y con el método que sea.
Gustavo Monterrubio Alfaro

Renuncia

Los primeros 14 años del siglo 21 nos han enseñado que mantenerse neutral no es una buena opción. Tenemos que definirnos, la indiferencia deja la puerta abierta y la delincuencia gana terreno. Se me viene a la mente la frase de la antropóloga Margaret Mead: "Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos pensantes y comprometidos puedan cambiar al mundo. De hecho son los únicos que lo han logrado". Esto en referencia a los guatemaltecos que nos dieron una buena lección de civilidad. Aprendieron que la pasividad deja la puerta abierta a la opresión y a la corrupción, despertaron la consciencia ciudadana, iniciaron en las redes sociales una campaña de protesta que terminó con la presidencia de Otto Pérez. Contaron con un aliado, la Comisión Internacional contra la Impunidad, fiscalía especial amparada por la ONU con el juez Iván Velásquez. Lograron que el Presidente fuera desaforado. Los ciudadanos confirmaron que la unión hace la fuerza. Nosotros también estamos hartos de la impunidad, de la corrupción, de los partidos políticos. En el informe del presidente, esperábamos un ejercicio republicano de parte de los partidos políticos, pero la mal llamada izquierda se ha encargado de tomar las tribunas con el escándalo y la falta de respeto. Si queremos prosperar tenemos que comprometernos como ciudadanos, si queremos que todo siga como está, crucémonos de brazos y dejemos las decisiones en manos de los políticos.
Rosa Chávez Cárdenas

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