Los correos del público

Los correos del público

Queja

El pasado 12 de junio acudí a la Procuraduría Federal del Consumidor a presentar una queja en contra del Sanatorio San Francisco de Asís, ya que fueron violados nuestros derechos como consumidores, debido a que mi hijo Jaime Francisco Gutiérrez Reyes, quien es autista y diabético y fue internado el 10 de mayo y dado de alta el 24 del mismo mes, recibió una mala atención, que derivado de la mala atención haya tenido que ser intervenido en Centro Médico del IMSS, para resolver un problema que le fue causado en dicho nosocomio.

El 10 de mayo acudimos a urgencias del San Francisco, donde lo internaron y el 11 se le practicó una cirugía exploratoria en donde le corrigieron una hernia causada al parecer porque el intestino se había adherido a la maya que se le había colocado en el abdomen en una cirugía anterior.

Debido a que ingresó a dicho sanatorio con problemas de glucosa alta y otras complicaciones se decidió ingresarlo a terapia intensiva y ahí empezaron problemas, al parecer el personal de enfermería lo mantuvo todo el tiempo en una posición, lo que le provocó una úlcera sacra que se le infectó.

Cuando salió del hospital mi hijo Jaime presentaba fiebres altas y seguía con la glucosa descontrolada, por lo que seguimos requiriendo de enfermeras para su atención. La enfermera Sara, que lo siguió atendiendo, me comentó que la úlcera que presentaba era por descuido de enfermería en el San Francisco. Igual opinó la dermatóloga  Marisol Ramírez que acudió a verlo a la casa. Semana y media después al ver que la fiebre no cedía lo ingresamos al Centro Médico de Occidente en donde tuvieron que drenarle litros de pus y retirarle tejido necrosado. Mi hijo sigue requiriendo de apoyo de enfermería, lo que nos representa un gasto mensual de más de 30 mil pesos, más algunos materiales de curación que debemos adquirir con nuestros recursos.

La queja interpuesta en la Profeco fue desechada el mismo día que la ingresé con el folio 9197, pero no fui notificada. Al mismo tiempo metí una queja en la Comisión de Arbitraje Médico con el número de expediente 210/2015/B, y me dieron una cita para hoy viernes a las 11 de la mañana.

Alicia Yolanda Reyes

 

Música “chida”

Hace algunos días analizaba el caso de Anastasia Lechtchenko, joven de 19 años que fue encarcelada por el presunto asesinato de su madre y su hermana en Tijuana Baja California, a quienes ahorcó y descuartizó en su propia casa. Mi interés se centraba en saber qué es lo que influyó en esta adolescente para que cometiera tal asesinato con tanta saña, cuando de repente me percato que en la habitación de al lado, mi hijo también de 19 años escuchaba en su computadora una perturbadora canción que describía cómo un sujeto violaba y asesinaba a su pareja. De inmediato pregunté a mi hijo que por qué escuchaba ese tipo de canciones a lo que fríamente respondió “porque están chidas”, sin más argumentos.

Me sentí preocupada por mi hijo, por cómo lo he educado y por el mundo en que vive. Seguramente a Anastasia Lechtchenko también le parecía “chido” lo que estaba haciendo a su madre y hermana. Finalmente, eso es comprensible si tomamos en cuenta que en nuestro país la música y la cultura pop se encargan de “normalizar” lo criminal como si fuera un simple objeto de consumo, otra moda más. Sugiero a otros padres de familia preocuparse de los gustos de sus hijos y hacer una autocrítica de los valores que les hemos inculcado, pues la próxima Anastasia puede estar en nuestra casa.

Amalia González Nájera