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El buen juez por su casa empieza

En una rueda de prensa, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz dijo que en el país la opción es ir a enfrentar a los grupos delictivos a los municipios del territorio nacional, a donde durante décadas no llegaba la autoridad y donde se tejieron redes de corrupción por parte de la delincuencia organizada. “Hay que avanzar de esa manera en todos los estados. ¡No queremos otro Iguala! Y si hay que abrir cajas de Pandora, pues hay que hacerlo para no tener una paz narca en el país”, enfatizó.

Bien haría el gobernador primero fijar toda su atención en el estado que dice gobernar, pues si quiere abrir cajas de Pandora, debería revisar a profundidad a municipios como La Huerta, donde sí existe una “paz narca”, donde los que controlan la deforestación ilegal, quienes mantienen “tranquila” la zona y se encargan de castigar la delincuencia común son los integrantes del crimen organizado, a la vista de todos. Debería fijarse en Tala, donde los policías municipales están cooptados por la mafia y les permiten ordeñar ductos de combustible, circular en pipas en las que llevan hidrocarburo robado a cualquier hora del día. Debería profundizar en el poblado de El Salvador, de Tequila, donde por décadas la mayor parte de la población se dedica a la siembra de mariguana, aprovechando la cercanía con el río Santiago y otras fuentes de agua, asegurando el riego. El acceso a este lugar es controlado por grupos de hombres armados y allí no llega la autoridad federal (Ejército, PGR, Marina), estatal (Fiscalía del Estado, Fuerza Única Regional), ni municipal (policía preventiva). Otros municipios a los que por décadas no llegaron las pasadas ni las actuales autoridades son San Martín de Bolaños, Bolaños, Huejuquilla El Alto y otros de la zona norte del Jalisco, donde es visto con toda naturalidad que muchos de sus habitantes, en su mayoría jóvenes, se vayan a la sierra en épocas de lluvias para sembrar mariguana, al no encontrar otra fuente de ingresos.

Si de verdad está dispuesto a “abrir cajas de Pandora”, debería asomarse a municipios como Tecalitlán, Cuquío, Pihuamo, Quitupan, Jilotlán de los Dolores, donde es muy conocida su vocación de cultivo de mariguana y donde son frecuentes las ejecuciones ligadas al hampa, lugares como estos en los que la autoridad municipal está infiltrada hasta el cuello por la delincuencia y existe un fuerte vínculo entre el hampa y la política.

Otra “caja de Pandora” es rincón de Matatlán, de Cuautitlán de García Barragán, comunidad indígena en la que el 1 de agosto de este año, un grupo de hombres armados desplazó a 20 familias para establecer en ese punto una base de operaciones de tala ilegal y extracción de hierro de minas clandestinas en manos de la mafia, material que es trasladado hasta el puerto de Manzanillo, Colima, y después exportado a China, claro, sin que ninguna autoridad municipal, estatal o federal se dé cuenta.

Y si quiere destapar “más cajas de Pandora” están municipios como Villa Corona, Arandas y Atotonilco, entre muchos otros, donde han proliferado los puntos de distribución de enervantes que nadie investiga, que nadie combate ni elimina. Bien haría en poner atención a la venta de drogas en cada colonia de cada municipio, la ordeña de combustible, la explotación sexual que sufren muchas mujeres en muchos antros de muchas ciudades, el robo de miles de cientos de cabezas de ganado, el robo de cientos de vehículos, la venta y distribución de armas a grupos de narcotraficantes, las extorsiones y los secuestros, delitos todos ellos controlados por diferentes células pertenecientes a un mismo grupo delictivo asentado en Jalisco, el cual por cierto es el que ha impedido que agrupaciones como LosZetas o el Cártel del Golfo ingresen a Jalisco. Bien haría el gobernador empezar por el estado que dice gobernar, pues el buen juez por su casa empieza y si es que no quiere que en Jalisco ocurra otro Iguala.                   

Jesús Urbina

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Aguas con el agua

Bebederos que instalarán en colegios y que por dedazo y a las carreras pondrán por doquier y donde quepan. Me imagino que ya nuestras autoridades analizaron el agua que les proveerán a los chiquillos, pues entre bichos y amibas, pues a crearles más enfermedades, ¿no? Aparte las colas que harán para tomar tan apreciado y valioso líquido. Por eso, aguas con el agua.

Alejandro Hernández Durán

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Recuerdo

La forma de actuar del presidente ante el caso Ayotzinapa me hizo recordar el episodio bochornoso de Peña Nieto en la Feria Internacional del Libro (FIL), donde se quedó pasmado durante cuatro minutos  sin saber qué hacer o decir ante la simple pregunta que le requería mencionar tres libros leídos en su vida.  De la misma manera el presidente se quedó pasmado con el caso de los estudiantes de Iguala, no supo cómo reaccionar, todo México esperaba decisiones rápidas, puntuales y ejecutivas en los primeros días del conflicto y tal como sucedió en la FIL dejó crecer el problema, solo atinó a balbucear y hacer cosas incoherentes con la gravedad del asunto, los mexicanos no merecemos un presidente que se paraliza y huye en los momentos críticos, ¿dónde quedaron sus asesores y  secretarios? Que renuncien todos porque nos llevan directos al despeñadero.

Horacio Martín Romero

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Seguro

No todo en el Seguro es malo. Quiero dar mi más sincero agradecimiento a la clínica familiar número 52 situada en la ciudad de Guadalajara. Debido a diversos factores, principalmente, he tenido la dicha de ver que tratan a la gente como lo que es, personas, y no solo números o expedientes. Las instalaciones son claramente impecables, los trabajadores son cordiales y considerados y atentos. Nos han tratado con esa humanidad  que carece generalmente en los hospitales.

Tuve la fortuna de que mi operación cayera en las manos de aquella clínica, y no solo eso, sino que también quien la realizo fue el doctor Maurilio Cárdenas, jefe de cirugía y su equipo. Me atrevo a decir que me ha impresionado la calidad humana, su ética y profesionalismo. Desearía que otras extensiones del Seguro Social tuvieran un poco de este tipo de servicio, realmente les hace falta.

Por último solo me queda decir que la clínica 52 ha hecho un excelente trabajo, de nuevo agradezco toda su labor  y servicio. No cambien, hágannos sentir como humanos.

Juan Bernardo Ponce