Los correos del público

Los correos del público

¿Hasta cuándo?

Si después de la segunda orden de aprehensión presuntamente girada contra Hipólito Mora, los purépechas que tomaron las armas no se convencen de las verdaderas intenciones del gobierno, entonces sólo esperen represión del gobierno en todos los niveles y de las organizaciones criminales.

Está claro que la estrategia del gobierno federal en la tierra del Nobel de la Paz (1982), Alfonso García Robles, es contener, desarticular y destruir cualquier intento de los ciudadanos para armarse y defender su patrimonio, honor, familia y derechos básicos.

Por otro lado, es obvio que persigue salvaguardar la estructura criminal, sólo cambiando al barón: los Viagras (hermanos Sierra) o a quienes estos representen, desplazarán a los Caballeros Templarios, sin embargo, no se descarta una simbiosis canallesca.

En esa perversa estrategia se inscribe el encarcelamiento de José Manuel Mireles y el nuevo intento por neutralizar a Hipólito Mora, y poner en su lugar a un representante del crimen organizado, de los Viagras, en concreto.

Es obvia la inacción del gobierno ante las denuncias y pruebas de domino público, en las que Estanislao Beltrán, Papá Pitufo, y Luis Antonio Torres, el Americano, aparecen junto a un miembro de los Viagras el primero, y con La Tuta el segundo.

Nótese que la declaración de criminales fue suficiente para encarcelar a Hipólito Mora y declaraciones fabricadas para retener en un penal federal a Mireles.

¿Por qué no actúa el gobierno contra los jefes rurales con las pruebas y denuncias que le han sido suministradas? Porque está claro que el verdadero enemigo del gobierno somos los ciudadanos, y las bandas del crimen organizado son su alter ego, de las que recibe beneficios y con las que existe una obvia y manifiesta colusión. 

Esta siniestra maniobra deja en claro que el gobierno encubre criminales y desprotege ciudadanos, por lo que se hace imperioso reformar los artículos 10 y 35, fracción IV de la Constitución, para eliminar las restricciones impuestas a los ciudadanos honestos, no a las bandas del crimen organizado, respecto al derecho de portar y poseer cualquier tipo de arma para defenderse, defender la familia, patrimonio y derechos básicos, y para que la ley no se aplique perversamente encarcelando ciudadanos que han sido orillados a defenderse de la violencia impuesta por los criminales, ante la rotunda incapacidad y brutal complicidad del gobierno; y dejando en libertad e impunes a criminales con fuero (gobernantes) y sin él (Templarios, Viagras. etc.).

Lo cierto es que los purépechas no poseen una concha tan resistente como la del bíblico Job. ¿Hasta cuándo? Lo ignoro.

 Gustavo Monterrubio Alfaro

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Sin agua en Sayula

El uso de las aguas subterráneas exige tener en cuenta, como en el caso de Sayula, entender que estamos ubicados en un lugar con precipitaciones escasas, que tenemos entre 30 y 50 días de lluvia al año distribuidos en tres meses. Que los acuíferos se van cargando muy lentamente y si se siguen consumiendo al ritmo actual, excesivamente rápido, se agotarán.

Cuando se sobreexplota sin control alguno el agua como en Sayula se empieza primero a agotar al acuífero superficial. En Sayula, por siglos, fue aprovechado este acuífero, situado en los primeros 200 metros de profundidad. Cuando se perforaron estos pozos, existía una franja de terreno permeable saturada de agua por donde circulaba la misma. El nivel estático es el nivel donde se estabiliza el agua de un pozo profundo en reposo estando en contacto con el aire y, por lo tanto, a presión atmosférica. Hace 50 años, Sayula era tan rica en agua, que había lugares donde la presión del acuífero era superior a la presión atmosférica y el agua salía sola, como manantial. Esos tiempos se fueron para no volver.

El día de hoy, tanto el nivel estático como el dinámico (nivel del agua con el pozo en estado de extracción) han bajado considerablemente. Se han abatido o se han visto en la necesidad de perforar al siguiente acuífero (intermedio) situado entre los 200 y 500 metros. A mayor profundidad, menor calidad del agua y mayor costo. Lo hacen porque los volúmenes de extracción son muy pobres. Les voy a mencionar varios casos reales a manera de ejemplos. Todos con distintas problemáticas. En Amacueca, los hermanos Durán cuentan con dos pozos profundos, hasta hace 5 años, extraían 8” de agua c/u, es decir 128 litros por segundo, el día de hoy, extraen solo 2” de agua, es decir 4 litros por segundo. En Sayula, Ernesto Fajardo tiene, más bien tenía un pozo de 90 metros que perforó su señor padre y que duró en funcionamiento más de 40 años, en la actualidad se ha abatido, es tan poca el agua que puede extraer que ha detenido su aprovechamiento. En Usmajac, los hermanos Vizcaíno, al ir vaciándose el agua dulce y limpia de su acuífero, su agua se empezó a mezclar con sedimentos y aguas hediondas, clara señal que se encontraban  ya en el límite, tuvieron que perforar para buscar otro acuífero para volver a tener agua de calidad. En los terrenos de la laguna de Sayula, como el de Javier Valencia y los muchos vecinos de la misma zona, sus pozos experimentan una subsidencia regional (se hunden) producto de la sobreexplotación del agua subterránea por la agricultura intensiva, no de ellos, de todo el acuífero, es decir al disminuir el nivel del agua, el terreno es sometido a esfuerzos deformándose el mismo, los ademes se fracturan y los pozos se colapsan.

Estos casos no son los únicos,  todos los pozos han sufrido alguno de los tres eventos o ha tenido que bajar columnas de absorción como en mi caso, para esperar seguir teniendo el mismo volumen de extracción. En algunas comunidades, antes de la sobreexplotación del acuífero, subsistían de los manantiales de agua que de sus montañas emanaban, hoy en día, solo el recuerdo les queda. Al menos la CNA me dijo que actuaría, en verdad eso espero.

Nada es para siempre, el agua menos.

Federico González Alfaro

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¿Y la minería?

En México se genera polémica, inconformidad y hasta conflictos por el tema de las reformas a la ley que permitirá la explotación de recursos energéticos por empresas extranjeras, especialmente del petróleo, recurso no renovable. Sin embargo, a nadie parece importarle la extracción y explotación, por décadas, de los recursos minerales, - igualmente no renovables-, que representan una riqueza incalculable que se va principalmente a engrosar las arcas de las tesorerías de corporativos transnacionales, quienes extraen y se engullen la principal tajada de ese pastel.

¿Es requisito para proteger nuestros inmensos recursos naturales que las riquezas a salvaguardar  tengan que haber sido expropiadas?

Francisco Benavides Beyer

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Se le vio su agilidad

Valió la pena el riesgo. Para este intrépido limpiaparabrisas fue fácil treparse al cofre del minibús para poder, de una manera muy veloz, lavar todo el vidrio frontal de este vehículo ante el asombro de los pasajeros y el  mismo chofer. Lo bueno es que recibió su respectiva retribución. Foto: Patricia Ramírez



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