Los correos del público

Los correos del público

Compromisos incumplidos

La Presidencia de la República planteó para nuestro país grandes objetivos, que se pretendían alcanzar con el ciclo de reformas estructurales, con el fin de elevar la productividad de México para impulsar el crecimiento y el desarrollo económico; fortalecer y ampliar los derechos de los mexicanos; y afianzar nuestro régimen democrático y de libertades. Para ello, durante veinte meses a partir de diciembre de 2012, el Congreso de la Unión modificó 58 veces la Constitución.

Al triunfo del partido político que actualmente está en el poder, se enfrenta a una dramática realidad. Seis de cada 10 mexicanos no aprueban la gestión económica de Enrique Peña Nieto, su reforma energética tiene 60% de desaprobación, no hay crecimiento económico, bajan constantemente las estimaciones, la generación de empleo sigue siendo una promesa y la pobreza no cede. El resultado de su gestión es desolador. Además de lo anterior, nos enfrentamos a un clima de sectarismo y rezago cultural, ya que desde el poder se justifican las prácticas de intolerancia por motivos religiosos que persisten y propagan en todo el país. Como referencia podemos agregar que desde el 15 de diciembre de 2011, la Cámara de Diputados aprobó la iniciativa de reforma del artículo 24 constitucional, siendo esta el inicio de una serie de reformas que buscan desmantelar el Estado laico en México.

En la reforma se eliminó del texto el término “libertad de creencias”, se cambió por “libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión”. Convirtiendo el término de libertad en un derecho pre estacional, es decir que el Estado “le otorga al individuo”. Olvidando que la libertad es un derecho natural que tiene todo ser humano. Cabe señalar que todas las reformas estructurales, en esta administración federal, se han llevado a cabo “bajo presión”, es decir, la jerarquía católica enarbolando una sesgada interpretación de libertad religiosa, busca recuperar antiguos privilegios. Ratificando candidaturas, elección y administración del representante del Ejecutivo Federal, así como de algunos de nuestros legisladores, demostrando con esto que el clero católico no ha cesado en su lucha por controlar las leyes, la riqueza, educación, tecnología, y la conciencia de todos los mexicanos.

Pone en evidencia que la reforma del artículo 24 se usó como punta de lanza para modificar más tarde los artículos constitucionales que son el sustento del Estado laico mexicano.

La situación actual es preocupante, y nos hacemos los siguientes cuestionamientos: ¿Quién gobierna a los mexicanos? ¿Qué nos espera en los próximos 4 años?

Samai Coronado Mora

 

Aeropuerto nuevo

¡Aeropuerto nuevo para la Ciudad de México! ¡Qué notición! Desde hace aproximadamente 40 años se hablaba ya de esta trascendental obra portuaria. Y no solo por la necesidad de tener una terminal aérea más eficiente y funcional, sino segura. Sí, segura. El aeropuerto actual se encuentra totalmente en las demarcaciones de la zona urbana del DF. Las aeronaves operan rozando las azoteas de casas y edificios construidos en la zona próxima a la terminal. Añejas quejas y peticiones han llegado por parte de usuarios y asociaciones internacionales de pilotos, en función de esta precaria seguridad en las operaciones de despegue y aterrizaje. Y los oídos de los aludidos siguen sordos. Pretenden edificar la nueva terminal, prácticamente en la misma zona, los terrenos contiguos al aeropuerto actual.

Otro gasto monumental y grotesco (120 mil millones de pesos, pa’ empezar) sin ser una solución funcional y convincente. Aeropuerto nuevo, sí, es maravilloso y necesario, pero no donde pretenden construirlo. Fuera del DF y la zona urbana. Eso implica nuevos gastos e infraestructura. Requerimos un sistema de transporte público: puntual, rápido, funcional, cómodo y eficiente hacia y desde la nueva terminal aérea.

Las grandes urbes, y solo por mencionar Tokyo, tiene su aeropuerto (Narita) a 67 km. del centro de la ciudad, claro cualquiera lo sabe, tienen un sistema de transportación pública de clase, y no solo de trenes, sino de autobuses y taxis, usted elige, alternativas, existen.

Entonces, queremos soluciones duraderas para el futuro, no momentáneas y para aplaudir al partido en turno. Requerimos aeropuerto nuevo, sí. Pero no donde lo han planeado. El arquitecto Norman Foster, ganador de la licitación por el diseño de la obra, debería abrirle los ojos a nuestros funcionarios, indicándoles que la terminal aérea no debería construirse en Texcoco, sino en otra localidad alejada de los riesgos que actualmente presenta el AICM. Ojalá y su high-tech señor Foster, clarifique que un nuevo aeropuerto requiere también de nueva infraestructura en transportación, comunicaciones, y eco-soluciones en otro lugar estratégico y planificado realmente para el futuro, y no para empezar de nuevo las múltiples remodelaciones y adaptaciones que ha sufrido el aeropuerto actual, con las consabidas molestias ocasionadas frecuentemente a los usuarios.

¿Entonces qué? ¿Estamos moviendo a México? ¿Vamos a la modernidad? ¿O es simplemente un alarde más de disque progreso en este país tan lleno de irregularidades e irresponsabilidades?

Alfredo Chaín

 

El zócalo y la justicia

El uso del zócalo como estacionamiento desnuda completamente a nuestra clase política que se siente estar por encima de las leyes que debemos respetar todos los ciudadanos, a lo mejor se creyeron eso que dijo Peña Nieto de que la corrupción es inherente al mexicano y se lo tomaron como una licencia para violar la ley.

La corrupción es el cáncer que está destruyendo México, el lastre que no le deja avanzar, mientras las autoridades que deberían ser ejemplo sean las primeras en violar la ley, ningún ciudadano se sentirá con obligación de cumplir la ley. ¿Donde está la comisión nacional contra la corrupción que fue una promesa de campaña? ¿Dónde está la gran reforma del poder judicial que está totalmente corrupto? Ninguna ley será justa, ni fomentará el estado de derecho, si no aplica para todos.

Horacio Martín Romero

 

Mail: acentos.gdl@milenio.com

Fax: 3668-3105

Tel: 3668-3100 ext.33121

Carta: Calzada del Águila 81-Z, Colonia Moderna CP 44190, Guadalajara, Jal.

Aquí las fotos: Envíe sus imágenes a internet.gdl@milenio.com