Los correos del público

Los correos del público

Levantadedos

No hace mucho tiempo escuché por MILENIO RADIO una entrevista que hizo Jaime Barrera al diputado federal del partido verde, Enrique Aubry, quien se quejaba de los malagradecidos de sus patrones (PRI). Cuando oía hablar al susodicho, pensé: ¿Es ese tipo de fulanos los que están cambiando la Constitución para entregar el país? ¿Son como este tipo los senadores y diputados los que van a modificar y crear leyes secundarias para dar apertura al capital privado en cuestiones energéticas? Pues fíjese que sí. Son de ese calibre los “legisladores” que están aprobando las contrarreformas de Peña Nieto.

No sé si a usted se le ha ocurrido ver en estos días la sesión de las comisiones o la extraordinaria en el Canal del Congreso (que es como La Hora Nacional). Vi la del senado donde se aprobaron cuatro dictámenes que contienen las modificaciones y nuevas leyes energéticas.

No discuten nada, no hacen un análisis riguroso de lo que están haciendo, no debaten, solo levantan el dedo. Dos horas les bastaron a los senadores del PRI-AN para aprobar los dictámenes que ni siquiera leen porque dispensan la lectura de los textos legales (casi dos mil hojas de la reforma energética). Mientras algunos senadores inconformes hacen uso de la palabra, los demás hablan por celular, otros en la compu, en el chisme, algunos sacándose los mocos o hasta dormidos, como suele suceder. No sé por qué en los medios se publica que los senadores y diputados “discuten” las reformas. No es cierto porque no discuten nada, no se permite la confrontación de ideas, la mayoría del PRI-AN se impone: “Los que estén a favor, sírvanse levantar el dedo. ¡Aprobado por mayoría, señor presidente!” Todo está debidamente cocinado.

El Poder Legislativo es una vil farsa que cuesta al pueblo de México el sueldo y primas de 500 diputados, 128 senadores, asesores, auxiliares y edecanes. Están legislando a la ligera y se les quema el dedo por votar lo que Dios manda (aquí hay tres poderes distintos y un solo Dios verdadero). ¿Para qué queremos tantos levantadedos si está de regreso el gran legislador? Como dijo en la sesión de comisiones el demagogo Penchyna: “Le pese a quien le pese, le guste a quien le guste”.

Francisco Martínez

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Reforma para nada

Para qué tanto brinco estando el suelo tan parejo. La gran reforma de telecomunicaciones quedó reducida a nada, ni Televisa, ni Telcel dejarán de ser monopolios o, como le dicen elegantemente, agentes preponderantes.

Ni cosquillas les hicieron, el único gran logro repetido una y otra vez hasta el cansancio es que ya no cobrarán larga distancia, algo que ya se iba a dar sin reforma, por el avance tecnológico y bastaba con ponerlo en la norma mexicana.

Lo demás es pura basura, no habrá más competidores, ni bajarán los precios, ni tendremos mejor calidad de conexiones, en lugar de avanzar en velocidades de Internet vamos bajando lugares a nivel internacional, por ejemplo, la empresa que nos provee el cable no tiene competencia en la zona, ni tendrá, Televisa y sus filiales seguirá dominando el mercado,  impidiendo la competencia y cobrando lo que se le antoje.

José de Jesús Ornelas Jimnez

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