Los correos del público

Los correos del público

Mail

acentos.gdl@milenio.com

Fax

3668-3105

Carta

Calzada del Águila 81-Z, Colonia Moderna CP 44190, Guadalajara, Jal.

• • •

A José Antonio Fernández

Patética e hiriente para la sociedad jalisciense la encarecida defensa que realizó en el programa En Plural del ¿auditor? del Estado Alonso Godoy Pelayo. Señor Fernández, ¿cómo es posible que haya sustentado su defensa en la “información” que aparece en la página del la ASEJ sin haberse tomado la molestia de verificar dichos datos? A Godoy Pelayo se le acusa de rata y abusivo, no de tonto. ¿Acaso en los documentos que llevaba usted impresos aparecía que el terreno tiene problemas legales?, ¿Por qué si es tan transparente la construcción del edificio, se negó a comparecer a rendir cuentas ante el Congreso del Estado? Si bien con los arreglos que se dieron entre políticos le dotaron de autonomía, el dinero que derrocha es dinero público y esa característica del mismo le obliga a rendir cuentas ante los representantes sociales, que por lo que se ve de ellos, lamentablemente parece ser que los tiene en su mano por el blanqueamiento de las cuentas que algunos de los mismos rindieron por otros cargos públicos ejercidos y que además cuentan con el apoyo y cobijo  de sus compañeros de partido (de todos los colores).

Por último señor Fernández, lamento mucho su posición hacia el auditor.

Arturo Ulloa Cárdenas.

• • •

¿Qué le pasa a nuestra justicia?

 La pregunta en torno al sistema judicial en Jalisco es más que obvia: ¿por qué hasta ahora que entran los juicios orales nos estamos esperando para hacer las cosas bien, cuando nuestras leyes nunca dieron pie para que se aplicaran mal? El que un sistema sea oral o escrito no tiene nada que ver con la justicia ni con la calidad con la que se debe de administrar a los ciudadanos.

La opinión de Josselyn Béjar sobre el sistema judicial en Jalisco me suena más a excusa que a cambio de paradigma jurídico, pues no podemos negar algo que ha sido publicado en los informes del Instituto Mexicano de la Competitividad: que Jalisco cuenta con los jueces menos imparciales a nivel nacional. Esto es un hecho que tenemos que afrontar con humildad si queremos empezar a cambiar la manera en la que vamos haciendo la justicia, pues ésta no es algo que dependa de la oralidad, tan es así que grandes países como Alemania, a pesar de contar con un sistema escrito, con expedientes y todo, tienen un sistema de calidad de justicia que nos supera a creces.

La corrupción es algo cultural, sociológico que es ajeno en la mayor parte de las veces del sistema jurídico, por lo que debemos analizar bien los factores que más nos están afectando. Principios como el de presunción de inocencia, han sido aceptados por el sistema mexicano desde su creación, por lo que no dependen de la oralidad o escritura del sistema. Inclusive desde la novena época la Suprema Corte estableció en jurisprudencia que se encuentra implícito.

Si deseamos un buen sistema de justicia necesitamos empezar por lo básico: la formación del abogado en las universidades y de los juristas en su actuar público como en lo privado. Es inconcebible seguir formando generaciones de abogados que parecen clasificadores de leyes, que no saben argumentar. Se debe de empezar a invertir más en la calidad de las carreras de los juristas, con un enfoque muy claro hacia la prevención de conflictos, ética y solución de casos difíciles. El problema de nuestro sistema de justicia se resolverá cuando exijamos mucho más de nuestros operadores jurídicos y tratemos al Poder Judicial como un auténtico poder. Lamentablemente, no se requiere demasiado a los funcionarios públicos de la justicia. En muchos casos como notificadores o jueces de paz no se requiere título para ejercer el derecho, cuando a nivel federal es y en casi cualquier país con sentido común es el primer requisito que se pide. Para que un poder sea un contrapeso, necesita pesar igual o más que los demás y para eso se necesitan recursos y poder político, pero más que nada se necesita de la suficiente visión para ver en la dignidad del hombre el parámetro principal para hacer justicia y el atrevimiento para ponerlo en práctica. Con ello no se quiere denigrar la gran tarea que varios juristas jaliscienses han labrado dentro de nuestro Poder Judicial, pero sí intentar de poner en perspectiva lo que debemos hacer en aras a los problemas que atravesamos.

Germán Cardona Müller

• • •

Apostadores compulsivos

La nueva ley de juegos y sorteos pretende fichar a ludópatas para que no puedan entrar a jugar a los sitios de apuestas, pero no contempla la atención sicológica gratuita o la creación de grupos de ayuda  tal como contemplan las leyes existentes en Estados Unidos.

En otras palabras, van a victimizar todavía más a la víctima; a cualquier adicto que le quites su droga tiene que ser atendido inmediatamente con un tratamiento que mitigue la ausencia de su dosis diaria;  el alcohólico o el drogadicto si no reciben su dosis,  pueden hasta morir, por eso tienen que estar en centros de recuperación y terapia para poder curarse, lo mismo sucede con un jugador compulsivo: si por ley les van a negar la entrada a los sitios de apuesta, también las casas de apuesta se deben hacer responsables de financiar clínicas de tratamiento para ludópatas y grupos de apoyo para que no recaigan.

Las casas de apuestas ganan miles de millones sin producir nada, sirven de tapadera para lavar grandes cantidades de dinero, de perdida deberían por lo menos lavar sus  trapos sucios con todos esos millones, hacerse responsables del daño que están provocando a la sociedad, convirtiendo personas productivas en viciosos que pierden progresivamente todo, dinero, amigos, familia y algunas veces hasta la vida.

Martín Arellano Martínez