Los correos del público

Los correos del público

Por una cultura del pescado

En 2010 el CIDAC (Centro de Investigación para el Desarrollo A.C.), institución independiente, publicó el libro de Luis de la Calle y Luis Rubio, CLASEMEDIERO Pobre no más, desarrollado aún no, que levantó ampolla por decir que México es ya predominantemente clase media.

Asociado a lo anterior, el informe de la Comisión Nacional  de Acuacultura y Pesca (Conapesca), en voz de su vicepresidente comentó a MILENIO JALISCO el bajo consumo de pescado, promedio de 10 kg. por persona, muy abajo del promedio internacional de 18 kg., a pesar de los 11 mil km. de litorales que tenemos, y que es solo un tercio del consumo de Japón situado en 30 kg. de pescado por persona año. A pesar de los indicadores de mejora en consumo de carne, el porcentaje de población adulta con obesidad (más de 30 en índice de masa corporal), CLASEMEDIERO refiere que cambió de 24.2 por ciento en 2006 a 30.0 por ciento en 2010, una ganancia de casi 6 por ciento en el transcurso de 4 años, epidemia que nos coloca en el segundo lugar mundial después de Estados Unidos. Dos son los factores principales asociados con obesidad: dieta hipercalórica rica en carbohidratos -comida chatarra, refrescos edulcorados con sacarosa, tortilla y pan-, y vida sedentaria.

Aumentar el consumo de pescado, cuando menos en el promedio internacional en 18 kg., disminuyendo el consumo de carbohidratos y aumentando concurrentemente el  ejercicio moderado es cambiar nuestra cultura culinaria basada en la contracultura de carbohidratos y escaso ejercicio. Tener una cultura dietética saludable es adoptar conductas preventivas objetivas para abatir los riesgos de D.M., hipertensión y cardiopatía isquémica, asociadas a obesidad.

En Armas, gérmenes y acero, J. Diamond refiere que los japoneses adoptaron tardíamente la agricultura que llegó de Corea porque la pesca les permitió tener una dieta suficiente en cantidad y calidad. Exceptuando la soya (sodio), la comida japonesa es modélica en varios sentidos, gracias al pescado. Entre nosotros, antes de la Conquista teníamos una dieta vegetariana y la antropofagia como comida ritual, que fueron extirpados para substituir la de nuestros prójimos por la carne de puerco a la que nos aficionamos como los extremeños. La contracultura de carbohidratos es reciente, asociada a la mejora económica en las clases medias y al efecto perverso de los medios que promueven conductas dietéticas no saludables, y muy bajo nivel de educación para la salud pues no fomenta el consumo de pescado.

Emilio Pérez Ramos

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Policía

No ha sido secreto que la policía de Guadalajara está mal equipada, peor preparada y pésimamente pagada. Es constante en este país de políticos corruptos y gobernantes ladrones, que los policías no sean la excepción, y los abusos, uso excesivo de la fuerza, ignorancia de protocolos de seguridad y derechos humanos, sean la constante en su actuar.

Sí, está muy mal que aficionados hayan golpeado a policías municipales, pero, ¿qué no es peor que un policía abuse y golpee, lesione o mate a un ciudadano, al que teóricamente debería proteger y servir?

Sí, claro, montonearon a los policías, de acuerdo, pero, ¿cuándo realizan éstos operativos sin contar con mayoría numérica? No son pocos los ciudadanos que refieren haberles visto correr cuando estaban en inferioridad numérica; cuando pasan y se hacen de la vista gorda, en riñas entre pandillas. ¿Acaso no hay múltiples denuncias de ciudadanos que observaron la llegada de la policía horas después de que fue solicitada y era necesaria su presencia?

Sí, no hay objeción en que la ley sancione severamente esas conductas antisociales, pero, ¿no tienen culpa los propietarios de clubes que alientan y financian las barras bravas? ¿No sería un asunto de equidad incrementar severamente, el doble de lo impuesto a los aficionados, las sanciones a policías que violen los derechos humanos de los ciudadanos?

¿Por qué se actuó con tanta celeridad en el caso de los fanáticos del futbol y no se actuó con la misma prontitud en los casos que policías reprimieron brutal e indiscriminadamente a ciudadanos que ejercían su derecho a disentir, reunirse, marchar y expresar sus opiniones, incluso a quienes no tenían vela en el entierro?

¿Por qué no es del interés de los poderes públicos la colusión de policías con ladronzuelos, vendedores de drogas y toda clase de delincuencia? ¿Por qué el legislador y la autoridad judicial no son severos y expeditos en estos casos?

El doble rasero con que se mide a policías y ciudadanos, se debe a que los gobernantes necesitan tener un cuerpo represivo a su disposición, para escarmentar a la disidencia, amagar al ciudadano de a pie y contener la ira social. Pero hay un ingrediente más, la crisis económica manda al desempleo a decenas de miles a diario, arrojando gasolina al fuego, por lo que en el futuro inmediato necesitarán de cuerpos represivos para contener la ira social que va en ascenso, la policía es sólo uno de ellos; por eso les deja hacer lo que quieran, en detrimento de los derechos humanos de los ciudadanos, de aquí la pregunta central: ¿Hasta cuándo vamos a permitir que al ciudadano se le reprima y al gobernante ladrón lo proteja la impunidad?

Una última pregunta: ¿Era necesaria la gresca en el Estadio Jalisco para atender un problema que es tan viejo como la fanaticada que libera sus represiones, inhibiciones y estrés en las justas futboleras? A ver ahora que la represión judicial inhiba la liberación de estrés, ¿dónde lo van a canalizar?

Gustavo Monterrubio Alfaro

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Réquiem para un instituto

El día 4 de abril de 2014, a las 11:16 horas, feneció el Instituto Federal Electoral, institución que por casi un cuarto de siglo lidiara con políticos tirios y troyanos para mantener -aunque fuera endeblemente- la paz social de un país que no la ve llegar en materia de democracia.

A las 14:00 horas de este mismo día rendirían la protesta de ley los once ministros -Consejeros Electorales- que conformarán a un “nuevo instituto” llamado ahora Instituto Nacional Electoral cuyo alcance más allá de la organización de las elecciones federales será, dicen quienes lo crearon, controlar el poder cuasi virreinal que poseen los gobernadores en detrimento de la consolidación de la democracia en este sufrida y vituperada nación.

La nostalgia invade hasta a quienes coloquialmente se referían a su credencial para votar con fotografía como, “mi IFE”, “tu IFE” o “su IFE”, pues no pasará mucho tiempo (cuando se empiecen a emitir las credenciales del INE) para que también tengan que modificar dicha expresión.

La democracia no se inventa, se construye con voluntad política y actitudes determinantes. Una institución como el Instituto Federal Electoral que debió haberse fortalecido y no aniquilado, es una muestra de la inmadurez que impera, no tan solo en los círculos de la política, sino de la población en su conjunto.

No tengo memoria de haber visto desaparecer una institución de la envergadura y trascendencia del Instituto Federal Electoral; si es para bien, que bueno, si para mal, lo lamentaremos todos.

Salvador de la Mora Carbajal

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En busca de buena voluntad

Esta anciana arriesga su vida al pasar entre los automóviles que circulan por las calles de Guadalajara en busca de una persona con buena voluntad que le regale una moneda para sobrevivir un día más. La bondad y compasión de algunos automovilistas la mantienen de pie y la ayudan a seguir adelante. Foto: Carlos Zepeda