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Entre barras, policía y violencia

Como cada torneo de futbol, el Clásico Tapatío entre Atlas y Chivas da de qué hablar, y no precisamente por haber sido un partido reñido o con mucho que destacar futbolísticamente hablando. Nuevamente la violencia es el actor principal en el futbol mexicano. Ahora la controversia surgió a partir de las imágenes difundidas donde se ve con cierta ventaja a aficionados de las Chivas, como los calificarían en un comunicado de prensa “pseudoaficionados”, en dichas imágenes se puede ver cómo golpean entre varias personas a un policía.

Después de dichas imágenes surgieron más videos y versiones como las bengalas introducidas que se “supone” están prohibidas. Sin embargo en todas las versiones al parecer se criminaliza únicamente a los aficionados de las Chivas, cuando es por demás conocido que todas las porras en México tienen su cierto grado de violencia.

También hay que recalcar que siempre ha existido un antagonismo por parte de los policías sea en la ciudad que sea. Siempre se denuncian abusos hacia los aficionados y miembros de la porra, algunas veces siendo estos culpables, otras inocentes. Posteriormente surgió otro video que le da un giro a los hechos conocidos y hace pensar que la porra no fue la que inició, en dicho video se puede ver como seis o siete policías comienzan a golpear a una persona dentro de la tribuna, en un principio algunos lo defienden pero después el ataque policial es inminente al grado de que se lo llevan arrastrando y se pueden ver las señas de que sangró por la boca.

La violencia en los estadios ya es por demás esencia del futbol mexicano, y difícilmente terminará mientras no haya una correcta seguridad en los estadios, se castigue conforme a la ley a los que hagan desmanes y se tenga la certeza de que la policía actúa ejemplarmente.

Joseph Irwing Olid Aranda

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Ineptitud total

Ver cómo golpeaban salvajemente a policías en el Estadio Jalisco me causó mucha indignación y coraje, no tanto por los jóvenes porristas sino por los jefes policiacos que los mandaron directos al matadero, el jefe del operativo policiaco debería renunciar inmediatamente por inepto e irresponsable.

La sicología de masas nos dice que cualquier persona se convierte en un delincuente en medio de la turba fuera de control, es por eso que suceden los linchamientos colectivos porque se pierde la individualidad y se actúa sin conciencia, esto es lo mínimo que debería saber un jefe policiaco antes de tomar su puesto.

El operativo policiaco fue de una ineptitud que da miedo, si estos son los que cuidan la seguridad de la ciudad ahora entiendo el por qué la criminalidad común se ha disparado por los cielos, por ejemplo iniciaron revisando persona por persona dejando solo cuatro entradas al estadio, lo que provocó un cuello de botella y como ya iba a comenzar el partido al final dejaron entrar en masa a todos sin revisión alguna, seguramente ahí fue donde entraron las bengalas que comenzaron el incidente.

Cuando prendieron las primeras bengalas, el jefe policiaco del operativo mandó a 30 policías a detener a los responsables en la parte alta, algunos policías se metieron en medio de la turba queriendo agarrar a los que señalaban como culpables, esto fue la mecha que provocó riñas entre porristas y todo se salió de control, los policías quedaron aislados en medio de una turba de 2,000 porristas  que terminó, como era obvio, con los policías golpeados salvajemente y la riña colectiva.

La conclusión es que si la policía hubiera hecho bien su trabajo nada hubiera pasado, ni siquiera habrían pasado las bengalas, y aun en el caso de que ya las hubieran prendido se debe usar otra estrategia para agarrar a los responsables,  la policía debe actuar siempre con ventaja numérica y en el terreno que ellos escojan, nada les costaba llamar refuerzos, actuar unidos y esperar a que terminara el partido para agarrar a los responsables a la salida, sin causar incidentes mayores.

Mauricio Cerna Bustamante