Los correos del público

Los correos del público

Transporte

Al margen del sentido de tragedia del accidente el viernes pasado del camión de la ruta 368 en el ingreso de la preparatoria 10 de la Universidad de Guadalajara, resaltan dos grandes oportunidades:

1) La organización del trasporte mismo, tema en que  el gobierno ha estado empantanado justamente por la falta de reconocimiento del carácter público del servicio, que no oportunidad de enriquecimiento para unos cuantos empresarios a costa del trabajo explotado de los choferes (y que estos mismos consienten al no defender sus derechos más allá de los económicos) y del penoso servicio que recibimos los usuarios (aunque también nos asiste responsabilidad cívica al no demandar con más firmeza un servicio decente, seguro y económicamente sustentable).  Es evidente la reacción punitiva de la SEMOV, y de sentimiento de culpa la de los concesionarioss de que ahora sí van a cambiar la forma de pago a los choferes cuando que era una de las condiciones para que se autorizara el último y varios de los anteriores aumentos a las tarifas. Pero dejemos que la tragedia nos deje un beneficio mínimo aunque sea. Destaca por desproporcionada también la sanción tempranamente anunciada de “homicidio intencional”; no extrañaría que más adelante se caiga el caso por expediente mal armado. (Por el momento el acuerdo del gobernador salió con el error de decir microbús, en lugar de Macrobús). No por concederles una gracia al servicio que prestan los concesionarios, pero hace falta también que se reconozca el pésimo estado en que se encuentran la gran mayoría de las calles y su deficiente señalamiento. En Guadalajara tenemos los mejores conductores citadinos, pues con dicho estado de las vialidades no es de extrañar la ocurrencia de tantos accidentes, sino que no ocurran tantos más.  2) La otra gran oportunidad -aunque esta la veo con sarcasmo- es para que los dirigentes estudiantiles de la U de G pongan en práctica las enseñanzas de sus jefes políticos para organizar una protesta, por demás inobjetable cívicamente, lo que sería una acreditación anticipada de su “graduación política”. En este sentido es una tarea no muy complicada que a los jóvenes dirigentes les dará más certeza de su escalada a posiciones en la estructura universitaria, gubernamental o partidista. Aquí nada más esperaría yo que no les salgan muy adelantados como aquél ex dirigente feuísta de apellido Corona que en unos de sus primeros puestos ya era propietario de varios autos de lujo.

Jesús Ruiz Flores

 

Corrupción

Cuando nos enteramos con verdadera indignación e impotencia de los escandalosos fraudes y corruptelas que se cometen día a día, contra el erario, auspiciados por una pésima administración de nuestros recursos, queda al descubierto que en este país solo se persigue a los defraudadores de “poca monta”, los de “a pie”, porque los grandes, los de guarismos altísimos, los que se codean con presidentes, ministros  gobernadores y de mas, a esos nadie los toca, ni siquiera Hacienda los ventanea, roban lo suficiente para prostituir jueces, magistrados, comprar fueros y les sobra fortuna para garantizar impunidad y dejar sucesores.  Una prueba más, la tendremos en el asunto de Oceánica, seguramente nadie pisara la cárcel. Al tiempo lo vera una nueva “Estela de Luz”, para la Patria.

Sergio Zepeda C.

 

Consulta inútil

Por dios, nueva aberración y derogación multimillonaria estéril se encuentra a la vista. Gasto monumental que costara al erario –léase a los mexicanos– la recientemente aprobada por el congreso ley de consulta popular que seguramente beneficiará engrosando los patrimonios de algunos cuantos al ponerse en práctica por los consabidos diezmos –veintezmos o treintaezmos según las tarifas predominantes en el siniestro mercado de la corrupción– derivados del contratismo.  ¿Cómo pueden pensar, si es que piensan –o se pasan de pensantes– que una consulta popular en un país como México con una población manipulada  por sus bajísimos índices de educación, avasallada por la pobreza y  hambruna que  las consultas populares y las elecciones  mismas pueden ser resultado de un razonamiento producto de un análisis objetivo? Ante tales circunstancias los resultados de una consulta –sin tener una bola de cristal– se pueden preveer desde antes de implementarse con altísimo margen de certidumbre, por lo que salen sobrando.

Consciente que todos somos ciudadanos iguales ante la ley, sin el afán de discriminar a nadie, pero pensando en el desarrollo de México me atrevería a proponer una idea que podría parecer una utopía: que en las elecciones y consultas se enfoquen a ciudadanos que hayan cursado cuando menos educación media, es decir secundaria, para que se eleve el nivel de conciencia y reflexión de los electores y consultados cuyo resultado se traduciría en un gigantesco paso que nos alejaría del subdesarrollo.

Francisco Benavides Beyer

 

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