Los correos del público

Los correos del público

Recaudación desde la ciudadanía

 El lunes pasado acompañé a mi hermano a realizar el pago del impuesto predial de su casa en Tlajomulco. Mis observaciones fueron tres. Primero, la impresión que genera el nuevo edificio administrativo, que motiva a pagar los impuestos puesto que da un buen sabor de boca sobre en qué se lo están gastando. Dos, sí es nuevo, pero, ¿es eficiente para pagar tus impuestos?, sí y no; sí porque es medianamente ágil el pago (y quizás los trámites) por la cantidad de cajas y las facilidades para hacerlo; no, porque olvidaron hacer la sala de espera más amplia adecuada para la gran cantidad de personas que acuden a pagar el predial y el agua, el grueso de la fila se esconde en el salón de usos múltiples de atrás lo cual está muy bien ya que no esperas parado, pero es un revoltijo la fila, lo bueno que pasan con fichas; al final, después de esa fila, pasamos a otra fila, pero ahora dentro del edificio y a otra más pequeña frente a la caja. Tres, el ejercicio del presupuesto participativo está muy bien, sin embargo, estuve a punto de votar yo también ya que a cualquiera que esté en la fila le entregan la boleta (que por cierto tiene un muy buen diseño y ha sido mejorada con la casilla de sexo para reconocer por género los resultados, más el espacio para hacer tres propuestas). Conclusión, los habitantes de otros municipios de la zona metropolitana más los que pagamos en las recaudadoras estatales ya quisiéramos vivir esta experiencia pagando nuestras obligaciones y eligiendo obras, sentados bajo la sombra y con la certidumbre del orden; llegamos a las 10:30 y a las 12:00 nos atendieron, 1.5 horas, al final el ayuntamiento sí mejoró, pero hace falta que pula detalles. Un apunte final, hace una semana fui a una recaudadora en Tlaquepaque a pagar el refrendo, duré formado 3.5 horas, parado en la calle a pleno sol y sin ficha, pensando si alcanzarían a atenderme ¡una barbaridad!; no cabe duda que en Tlajomulco el pago de las obligaciones es un paraíso, hasta café soluble y té nos ofrecieron.

Luis Téllez Arana

****

Otra de gobierno

Es angustiante la forma en que el gobierno de Jalisco opera a vistas de todo el pueblo abusando de su poder, baste con decir que la comisión X autorizó el aumento a las tarifas del transporte público y de inmediato se aplica el aumento a la tarifa. Dando a entender la necesidad de obtener dinero de donde sea y como sea. Esto es lamentable. Hasta la fecha, desde la historia del transporte en Jalisco, nunca se ha dado un buen servicio, esa es la eterna espera de los ciudadanos. Al operador del transporte público urbano aunque lo vistan de seda, vulgar se queda. No se corrigen. Son irrespetuosos, mal educados, vulgares y hasta se dan el lujo de atropellar y asesinar gente, vaya mejora nos espera. El aumento a las tarifas del transporte público debe ser restrictivo porque las necesidades del transporte para los ciudadanos, sean amas de casa, estudiantes, trabajadores o simples mortales que ocupamos el servicio se necesita y debe ser accesible a las necesidades económicas de las familias. El gobierno controla para sí diferentes líneas del transporte: tren ligero, servicios y transportes, Sistecozome, Macrobús, etc., Es su propio patrón. Subroga la mayor parte a particulares, pero esto no significa formar parte del mismo pulpo camionero ni es motivo de aumento al servicio. El lote vehicular que maneja el Gobierno del Estado, supone que es un apoyo a las economías familiares de Jalisco entonces su papel es mantener tarifas de transporte acordes a esas necesidades y no pretextar que los subrogatarios quieren aumento en las tarifas y el gobierno mismo no sólo acepte sino que también aumente las tarifas del transporte que controla como cualquier subrogatario. Esto deja, sin lugar a dudas, que el transporte público en manos del gobierno sea un negocio, no apoyo a la economía de los jaliscienses. Ojalá y los Colectivos, Los Movimientos Ciudadanos, la FEU y otras organizaciones logren sus objetivos, que bajen las tarifas del transporte público, sobre todo las del gobierno y de paso la de los codiciosos particulares.      

Carlos Cortés Oyoque

****

Fumigación

Mi casa llevaba plagada de cucarachas y demás bichos por mucho tiempo, de hecho, llegó el punto en que se convivía con dichos insectos casi de manera natural, a pesar de lo raro que pueda parecer el tener una plaga tanto tiempo en tu propia casa lo empiezas a ver como algo habitual. Pero la situación comenzó a volverse insoportable a pesar de esa tolerancia, y la sana convivencia que teníamos entre humanos e insectos se fue deteriorando hasta llegar al punto de tener que llamar a un fumigador.

Al día siguiente llegó el exterminador de insectos con todo su equipo, que resultó ser solo una pequeña bomba con insecticida adentro, nada para intimidar a esos insectos que llevaban mucho tiempo adueñándose de nuestra propia casa y llegué a pensar que los insectos se las ingeniarían para defenderse de ese pequeño rocío, y poco más tarde me daría cuenta que así sería. Una vez preparada la sustancia para fumigar, el hombre hizo algunas advertencias en cuanto al peligro del líquido, los futuros cuidados de la limpieza y principalmente de la migración de las posibles sobrevivientes.

Durante el proceso de fumigación el hombre debió haber aniquilado cientos de bichos indeseables, cucarachas y demás pequeñas bestias que nunca supimos de su existencia hasta ver sus ínfimos cadáveres regados por toda la casa, por lo que la calma y tranquilidad a nuestra vivienda volvió después de mucho tiempo gracias a esa pequeña nube de gases tóxicos que emanó la pequeña bomba del fumigador, pero una de las advertencias del hombre se hizo realidad a los pocos días. Un vecino llamó molesto diciendo que le habíamos pasado la plaga, y por desgracia era cierto, decenas de cucarachas al verse acorraladas en lo que creían era su hogar, tuvieron que huir de la aniquilación masiva a rumbos mejores buscando un lugar en primera para sobrevivir, y en segunda que pareciera propicio para su reproducción y para poder desarrollar nuevamente su comunidad.

A pesar de que nuestro hogar al parecer está limpio de estos nauseabundos insectos, por desgracia le hemos pasado la plaga a nuestro vecino menos afortunado, que su único pecado fue tener un hogar limpio y en paz a poca distancia de la fumigación. Esperemos no suceda lo mismo con los Templarios.

Luis Guillermo Macías Zúñiga

****

Riesgo latente en área de esparcimiento

Hay un refrán que dice “ahogado el niño, tapado el pozo”. Afortunadamente este no ha sido el caso en este parque ubicado sobre Avenida La Paz, casi en su cruce con Severo Díaz; sin embargo hay un riesgo latente, según dice la paseante, quien afirma que este registro ya tiene más de un año en estas condiciones a pesar de tener mucha visita infantil.