Los correos del público

Los correos del público

Agua, Estado y Sociedad

A partir de las primeras lecciones escolares aprendimos a conocer la relación íntima de las grandes civilizaciones con las fuentes naturales de agua, en torno a ella se creó una idea religiosa de vida, generando un panteón de dioses con sus particulares características mitológicas y morfológicas. La revolución del agua implícitamente devino en el asentamiento, florecimiento y desarrollo ulterior de poblaciones humanas en el neolítico -en que la vida sedentaria y la revolución agrícola marcaron un hito entre las grandes hazañas de apropiación de la naturaleza- constituyendo obviamente las primeras formas de impacto del ser humano sobre los ecosistemas terrestres y acuáticos.

Si hoy en día más de la mitad de la población humana habita en el medio urbano e inexorablemente va in crescendo, es de suponer su indispensable estrategia de disponibilidad de agua para asegurar la sobrevivencia y prolongación del espacio habitado. No obstante la espiritualidad que significa el agua para todas las ideas cosmogónicas, debemos observar que este bien natural -más que un recurso- requiere de la ciencia y la aplicación de políticas sustentables cuyas tecnologías del agua, reconozcan el orden de las leyes que rigen las complejas interrelaciones que la racionalidad ecológica nos permite apreciar con profundidad en la naturaleza.

La premura en la disponibilidad de agua y abastecimiento para varios usos y la investigación eco-tecnológica como el constante monitoreo en la calidad del agua para consumo humano -especialmente la destinada para beber- con el fin de evitar enfermedades agudas y crónicas, conllevan repensar con dimensión epidemiológica-ambiental las políticas hidráulicas sobre todo en el plano de los nuevos asentamientos humanos. A partir de estas medidas se debería prohibir el desarrollo habitacional en regiones donde no exista disponibilidad de agua potable y no reúna las condiciones normativas y estudios fisicoquímicos, microbiológicos y radiológicos que se requieren, a menos que el promotor de vivienda incluya en su proyecto de equipamiento urbano, una planta  potabilizadora de nueva generación en coparticipación con gobiernos locales, respetando así normas oficiales sanitarias, ecológicas y las relativas a los derechos humanos. 

Se ha insistido en el cumplimiento a las vedas para proteger las fuentes naturales de agua y evitar la sobre explotación a mucha profundidad, ya que provoca la extracción de agua fósil de 25 mil a 35 mil años químicamente contaminada con arsénico, flúor, manganeso, y otros compuestos mutagénicos y genotóxicos; también la academia ha sugerido políticas de restauración y conservación de acuíferos para garantizar su recarga con agua de lluvia; campañas permanentes de cultura ambiental para coadyuvar al uso eficiente del agua en los usuarios agrícolas, industriales, los servicios y consumo doméstico. Necesario es el Ordenamiento Ecológico Territorial como un instrumento obligatorio de planeación, ya que en la revisión de los Planes Parciales de Desarrollo Urbano es común que los ayuntamientos lo ignoran; otras variables que debemos manejar y estar preparados para afrontar -lo he insistido con vehemencia-  son las que deben considerarse con los efectos hidro-climáticos del calentamiento global. Al respecto, otras dimensiones cognitivas de distintas áreas del conocimiento que aportan para una proyección integral en el futuro del hábitat urbano han sido rotundamente ignoradas por los planeadores y tomadores de decisiones.

Por lo mismo, obligado es potenciar la política de Estado con el cumplimiento cabal de la Ley de Aguas Nacionales y sobre todo, el Derecho Humano al Agua y Saneamiento, mandato que ha quedado plasmado en la Constitución General de la República. Esta nueva dimensión jurídica blindada con el reconocimiento constitucional y de los efectos de interpretación en los tratados internacionales, debe ir acompañada de políticas de gobierno, muy eficaces e interdependientes, para cumplir en congruencia con el postulado constitucional desarrollando políticas públicas claras y participativas por parte de la población en su conjunto.

 Jaime Eloy Ruiz Barajas
Ambientalista y Profesor Investigador de la UdeG

 

Impuestos infantiles

Verdaderamente infantil lo de los nuevos impuestos. Mascotas, refrescos, chicles más los que se inventen. Una tendencia general en muchos países es la legalización de la mariguana, y con el impuesto van a recaudar mucho, esa sería una buena razón para legalizarla aquí, lo malo es que al pobre no lo beneficia en nada. Así como estudian la forma de sacar nuevos impuestos deberían bajarse los sueldos, muchos de ellos estratosféricos.

Ing. Higinio Romero V.

 

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