Los correos del público

Los correos del público

Un duro salto hacia la economía formal

El pasado 24 de octubre, el Pleno del Senado aprobó los cambios realizados por la Cámara de Diputados al Código Fiscal de la Federación.

Se autoriza al SAT a que practique visitas a vendedores ambulantes, a contribuyentes con locales, puestos fijos o semifijos en la vía pública y éstos que no puedan demostrar que se encuentran inscritos en el registro federal de contribuyentes o, en su caso, no exhiban los comprobantes que amparen la legal posesión o propiedad de las mercancías que enajenen en dichos lugares.

Podrá proceder al aseguramiento precautorio de los bienes o de la negociación de los contribuyentes o los responsables solidarios.

También, podrá proceder cuando no puedan iniciarse o desarrollarse las facultades de las autoridades fiscales derivado de que los contribuyentes, los responsables solidarios, no sean localizables en su domicilio fiscal, desocupen o abandonen el mismo sin presentar el aviso correspondiente, haya desaparecido o se ignore su domicilio o cuando exista el riesgo inminente de que se oculten, enajenen o dilapiden sus bienes.

Todos los vendedores ambulantes y aquellos con puestos fijos o semifijos, deberán demostrar que están dados de alta y al corriente con el fisco.

Este importante paso va directo a los bolsillos de la delincuencia organizada. La piratería, el contrabando, el comercio de piezas robadas, van a ver mermadas sus utilidades. Es realmente increíble que dicho comercio operara de forma tan descarada, ninguna autoridad se decía “competente”, para actuar, necesitaban una denuncia de la parte afectada para proceder al “aseguramiento” de mercancía ilegal. A partir del próximo año, será una obligación de la autoridad el observar la legal precedencia de todos los productos que se expiden en el país y de los contribuyentes, ofertar productos de procedencia lícita.

Una buena medida, de las mejores en muchos años; que va a haber resistencia es indudable, que van a pegarle fuerte a la delincuencia organizada, también. Ya era tiempo de poner orden. Un especialista en estos temas, el Dr. Edgardo Buscaglia, tenía años insistiendo que a la justicia en México le faltaban ruedas, hoy, por fin se han decidido a ponerle al menos una rueda faltante.

Federico González Alfaro

Nuevas leyes de tránsito

Desgraciadamente en México promulgar más leyes significa más corrupción, y eso es precisamente para lo que van a servir las modificaciones a los reglamentos de tránsito, las cuales dicen son para nuestra seguridad, pero en realidad tienen fines recaudatorios, porque, como el mago, se sacaron de la manga reglamentos tan absurdos que volvieron infracción. Llevar sin cinturones especiales a los menores de 12 años o el ir hablando con el manos libres. Además cobrando unas multotas.

Ya me estoy imaginando al típico agente vial corrupto diciendo: “oríllese a la orilla, señor, ha violado muchas leyes de tránsito, mire su hijito, este bigotón de 11 años, no trae el cinturón especial, además lo vi hablando solo, seguro hablaba por teléfono por sus manos libres, eso sí que le va a salir caro, arriba de los diez mil pesos mi jefe, pero si lo paga ahorita, con la simplificación administrativa se lo vamos a dejar sólo en 300 pesotes, además le paso su clave para que ya no lo detengan hoy, solo dígales mango25 y mis colegas ya saben.”

La ley principal, los operativos de conductores antiborrachos, seguramente empezará sin corrupción, por lo menos, mientras reciben atención de los medios , también bajará un poco la tasa de accidentes, pero no doy más de un año para que se empiece a corromper, y vuelva a subir la tasa de accidentes, además los juniors borrachos, que son causantes de la mayoría de los accidentes, ya se están organizando con sólo entrar a una cuenta de twitter serán avisados en dónde se encuentran ubicados los operativos, es decir, al final, terminaremos peor que como estamos, los mismos accidentes, con menos dinero en la bolsa y más corrupción.

Mientras no cambie lo esencial, que es el respeto al estado de derecho, ninguna ley que se promulgue servirá, sólo para aumentar la corrupción; pero cómo, si los primeros en romper las leyes y corromperse son nuestros gobernantes y legisladores o cualquier otro tipo de autoridad.

Rubén Fuentes del Campo

Lady gallina

La florida procacidad de la todavía regidora Elisa Ayón, desnudó lo que ha sido práctica colonial, porfirista y posrevolucionaria en la casta política, y que se ha extendido cual metástasis a todos los partidos políticos: el patrimonialismo, que junto con el clientelismo y el corporativismo, han sido la piedra angular del sistema político mexicano, y oneroso lastre que ha impedido el progreso político, económico y social de los mexicanos.

Destaco cuatro afirmaciones de Lady gallina. La primera, que ella es la dueña de la dirección de panteones, su feudo, entre otros, supongo. Y como miembro distinguido de la nobleza tapatía, hace y deshace a su antojo, ¿por qué?, porque le da la gana, es su capricho, su divino derecho.

La segunda es que el alcalde es cómplice, y en su calidad de señor feudal de la comarca tapatía, se hace de la vista gorda por las trapacerías de su cortesana, para que ésta, a su vez, volteé hacia otro lado cuando el Alcalde haga sus negocios con los bienes públicos. La red de complicidades sin tapujos.

La tercera es que los corruptos suelen ofenderse e indignarse; cuando son señalados y exhibidos se consideran traicionados. Apelando a la depravación absoluta: la corrupción que no es compartida es ilegal, reclama a sus vasallos que no repartan. Esta es la prueba más pura de la subversión de la moral política, esto es, quien levanta la tapa de la alcantarilla, renuncia al dogma: el que no transa no avanza.

Y la cuarta, admite sin rubor que es corrupta, sin el mínimo escrúpulo espeta a sus tributarios: “Claro que agarré donde teníamos que agarrar, repártanlo, no sean culeros”.

En cualquier país medianamente decente, esa señora ya habría renunciado y no ocuparía por el resto de su vida otra encomienda pública; pero está claro que le sobran güevos para lanzar rayos y centellas, pero carece de un nanogramo de dignidad para destetarse de la ubre presupuestal.

El deplorable espectáculo que protagonizó la multicitada, pone en ridículo a políticos de toda laya, que no se distinguen por sus credenciales académicas, amplio criterio y lucidez mental, pues no han aprendido que la digitalización de las telecomunicaciones sepultó la privacidad, y que ahora cualquier mozalbete puede grabar una conversación directa, como es el caso, sin colocar micrófonos en el lugar, ni activar el grabador de un teléfono celular, como sucedió, sino a cientos de metros de distancia.

Ayn Rand, pontifica: “… Cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada”.

Gustavo Monterrubio Alfaro