Los correos del público

Los correos del público

Ya pronto lo veremos, muy pronto

La “educadora” Ayón, secretaria del PRI y, según ella, futura gobernadora de Jalisco, habló y habló para la posteridad. El PRI en todo su esplendor. ¿Qué otra cosa se podía esperar de la devaluada y corrupta clase política?

El presidente municipal y el Partido Revolucionario Institucional, tienen que tomar una decisión, o justifican y mantienen a esta funcionaria en su puesto (y con esto automáticamente mandan un mensaje a la ciudadanía de su particular estilo de hacer política), o la suspenden y se deslindan de tan despreciable “maestra”, que lo que sabe enseñar es el cobre.

La Gordillo le quedó corta. Su arenga es equivalente a la “mentada de Emilio”, y en muchos aspectos peor. No quieran apostar a la desmemoria de la sociedad, por algo volvieron al poder.

No hay disculpas hipócritas que valgan, nos quedó perfectamente clara su personalidad, nada la va a modificar. Que se disculpe con La morena del Tepeyac, con quien no quiso ser confundida. Dice que su lenguaje no es ilegal, yo creo que sí, dado el contexto y su perfil. En más de 60 años he tenido oportunidad de tratar a personas de diferentes niveles y nunca  había escuchado lenguaje tan florido.

¿Quién le calentó la cabeza y desde cuándo, para protegerla y permitir exhibir, sin el menor recato, esta deleznable conducta? Lo veremos pronto.

Agustín Ramírez Álvarez

Y ahora, ¿quién podrá defendernos?

No cabe duda que los políticos son unos seres privilegiados en nuestra sociedad, para ellos no existe crisis alguna que los mortifique, basta con que se pongan a inventar nuevos impuestos para cubrir sus necesidades –y no las primarias sino las de lujo–, caso contrario de cualquier jefe o jefa de familia quien, si no recurre a pedir prestado a un familiar o amigo, o quizá a llevar al empeño sus prendas, no alcanza a cubrir sus mínimas necesidades.

Es claro, si no, veamos los siguientes ejemplos: el inútil y corrupto Congreso estatal que tenemos, es rescatado por el Ejecutivo y le manda como depósito inicial una transferencia por 47 millones de pesos para que lo sigan dilapidando; en tanto, el flamante secretario de Hacienda nos sale con que el país requiere de más dinero para operar bien y nos endilga impuestos nuevos que se le debieron ocurrir en algún día que estuvo sin quehacer y pensando en medidas maquiavélicas. ¡Qué pena haber votado por estos miserables!, y aunque no extraño a los azules, a los cuales corrieron por ineptos, sí extraño la tranquilidad que me daba el llegar a los meses finales sin el temor de la miscelánea fiscal, llamada ahora dizque reforma hacendaria.

Como diría el clásico: y ahora, ¿quién podrá defendernos? Los ciudadanos comunes ya no sabemos a qué santo acudir o por cuál partido votar; decían que todo iría bien con Peña Nieto, pero no aclararon para quién, todo el año se la pasaron nadando de muertito sin ejercer el gasto presupuestal autorizado, contrayendo la economía y dejando sin liquidez a las empresas, y todavía dice Manlio Fabio Beltrones que no se vale linchar a los senadores, pues faltaba más, si pudiéramos los correríamos por rateros, ineptos y corruptos, debiera haber sólo 32 senadores y quitar a todos los diputados plurinominales, esos que no elegimos, sino que nos impusieron.

Ricardo Velázquez Haro

Es frustrante esperar tanto tiempo

Señor Miguel Alejandro Reyes Ahumada: es frustrante estar esperando el paso del PreTren hasta por 30 minutos, como me sucedió el martes y miércoles de esta semana.

Debe ser más frustrante para usted que, a pesar de sus esfuerzos, el servicio no mejora.

Ayer, en la parada autobús de Plaza Galerías, el chofer de la unidad 021, a las 7:45 horas, no nos permitió abordar la unidad argumentando, con una seña, que la unidad estaba llena, lo cual era falso ya que en la parte trasera había mucho espacio (eso también es debido a que los pasajeros no respetamos la orden de que la bajada es por atrás).

Necesito que me diga, que me informe, cuál es la frecuencia de paso de las unidades, para poder decidir si sigo o no usando el servicio que presta la línea a su cargo.

Juan José Rivas Gómez