Los correos del público

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Abismo en redes sociales

Es sorprendente cómo entre secretario y Secretaría existen abismos tan grandes en el manejo de las redes sociales, pues mientras que el Secretario de movilidad Mauricio Gudiño maneja de una forma seria, profesional ,social e interesante (el mejor, para nosotros, de todos los miembros del gabinete estatal) sus redes sociales, las cuentas oficiales de su secretaría @MovilidadJal en twitter y Secretaría de movilidad Jalisco en Facebook , resultan aburridas, acartonadas y sin un real apoyo a los internautas, trabajando solamente de lunes a viernes y cuando existen mayores urgencias (fines de semana) nunca están presentes. Una cuenta en twitter llamada @TraficoZMG se los lleva de calle para mantenernos informados en todo momento y todos los días, mañana tarde y noche del acontecer vial y me imagino lo hacen sin recibir alguna retribución del gobierno del estado. Queremos pensar que el secretario Gudiño no les presta tanta atención como a sus cuentas personales y desconocemos cuál es el motivo. Lo felicitamos Sr. Gudiño por sus redes sociales, pero tiene tache por no poner a su altura las cuentas de redes de su secretaría.

Antonio Tiznado Ramírez

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Legisladores “agredidos”

Una piel muy delicada tienen los legisladores que aprobaron el atraco fiscal que a partir de 2014 afectará a personas y a empresas y que autorizaron un enorme endeudamiento público que hipotecará el futuro de México.

Resulta que las manifestaciones de repudio que algunos ciudadanos y grupos han hecho contra el mal trabajo de esos legisladores son consideradas por estos casi como un crimen. Incluso, el perredista Silvano Aureoles prácticamente amenazó con hacer surgir grupos contrarios que enfrenten a quienes protestan porque, dijo, “todo tiene un límite”.

Que no se confundan: los ciudadanos ya no necesitamos que nos empujen para dar nuestras opiniones. Deben entender los legisladores y los funcionarios públicos que pasó el tiempo en que el ciudadano era obligado a “obedecer y callar”. En una democracia, si quienes gobiernan hacen mal su trabajo, tenemos todo el derecho de hacerles saber nuestro desacuerdo. Si piensan que pueden hacer lo que les dé la gana sin que haya un rechazo a sus actuaciones, viven en el pasado. Bien está que si alguien utiliza la violencia para mostrar el repudio de que hablamos se le castigue de acuerdo a lo que marque la ley. Nadie debe apartarse de los caminos pacíficos. Pero ojalá que esa misma atingencia que diputados y senadores muestran para solicitar esas sanciones las tuvieran para exigir que sean también castigados los vándalos que a nombre del SME, la CNTE y diversas siglas y grupos afectan con sus agresiones, bloqueos y paros a los ciudadanos que sí trabajan. Ahora que si legisladores y funcionarios públicos de alto nivel quieren recuperar la aprobación de sus electores, aquí les van unas sugerencias: 1.Rebajen sus sueldos a la mitad. Aún así, sus percepciones seguirán siendo ofensivas, puesto que el contenido pensante de gran parte de los legisladores es muy escaso en relación a lo que nos cuestan. Pero de esta manera derrocharían menos nuestro dinero. 2. Eliminen todas las prestaciones de privilegio que reciben sin merecerlas. Basta de Seguros de Gastos Médicos Mayores: si requieren servicio médico vayan al IMSS o al ISSSTE o inscríbanse al Seguro Popular. No más vehículos, vales de despensa o de gasolina ni boletos de avión, comidas o viáticos con cargo al erario público. Fuera los gimnasios, servicios de restaurantes exclusivos y hasta boleros pagados con el dinero de todos los mexicanos. 3. No más turismo legislativo ni político: cuando viajen por razones plenamente justificadas, que lo hagan en clase económica y no en primera clase. Que lleguen a hoteles de 4 estrellas, cómodos y limpios pero sin lujos. 4. No más comidas “de trabajo” en restaurantes de lujo, a menos que las paguen con su propio dinero. No más comidas de fantasía en los recintos legislativos y en las oficinas públicas. Es más: para ayudar a que haya menos contaminación, que no se les sirvan más botellitas de agua: que se les instalen bebederos como los que quieren poner en las escuelas. 5. No consuman alimentos chatarra ni refrescos ni helados, dulces o cualquier producto cuyo contenido calórico exceda al que ustedes determinaron para aplicar impuestos extra. Den ejemplo y, además, bajen de peso. 6. Sean transparentes en todo. Eliminen la corrupción y no sean cómplices de ella. 7. Pero, sobre todo, cuando vayan a aprobar leyes o a tomar decisiones recuerden a quiénes se deben: a nosotros los ciudadanos, y entiendan que lo que tienen que cuidar es el bien común y el bienestar de la nación. La “disciplina” partidista, en el caso del PRI y el Verde, y el “odio a los empresarios”, en el caso del PRD, no pueden continuar rigiendo su actuación. México, recuérdenlo muy bien, es lo primero. 

Esto sólo sería el principio, pero por lo pronto ahí les queda de tarea.

Pedro Rubén Romero Olivera