Los correos del público

Los correos del público

El Congreso de Jalisco

 

Felicidad en el mes de la muerte

por hechos tanto tiempo anhelados,

los jaliscienses corren con suerte,

ya murieron los nefastos diputados.

 

Llegó la parca  con  puntualidad

a esa trágica reunión del Pleno

sufrió largo ataque de hilaridad

pues ese circo sí estaba bueno.

 

Venía vestida de catrina,

se maquilló sus huesitos,

con pinta de dama fina

deslumbrando a diputaditos.

 

Uno con fama de dadivoso

hasta tampones le ofrecía,

también le compró reboso

y en el gasto público lo incluía.

 

Un famoso galán de Yahualica

le quiso hacer  la competencia

le ofreció una golosina muy rica

para poder vencer su resistencia.

 

La Pachona se dejó querer

a ver de qué eran capaces

y comprobó que con poder

los seres se vuelven rapaces.

 

Ya los ideales de los partidos

son letra muerta y enterrada

pues estos se pasan de vivos,

buscando en todo tener tajada

 

¡Por fin! Jalisco se ha librado

de estos parásitos legislativos,

la bendita Muerte los ha pillado

por sinvergüenzas y abusivos

Miguel Vázquez Martínez

 

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Las chivas de Guadalajara

 

La tilica renunció,

su camiseta rayada;

“mi paciencia se acabó”,

expresó en carbonada.

 

También decidió la diva,

para que nada faltara,

que su corazón de chiva,

fuera mucho a la Vergara.

 

Al gran equipo famoso,

la parca los enterró;

de aquel campeón exitoso,

ni los huesitos dejó.

 

Debo llevarme a Fabián,

le daré negro agujero;

donde los muertos están,

seguirá siendo fiestero.

 

También llevaré a Sabah,

a mi mundo panteonero,

de titular jugará,

como centro delantero.

 

Estará claro Reynoso,

como defensa central;

en el mundo tenebroso,

no importa que juegue mal.

 

Ya la dientona coqueta,

a De Nigris contrató;

en una tumba discreta,

el acta nupcial firmó.

 

En el campo panteonero,

de los mundos abismales;

la bizca con gesto fiero;

a Michel mete penales.

 

Con un tono lapidario,

a Márquez, que sí la mete;

pagarle mortal salario,

la Huesuda le promete.

 

A  los demás jugadores,

dijo con tono sereno;

ninguno cuenta señores,

ustedes son de relleno.

 

La muerte en forma discreta,

esboza sonrisa pilla;

ya tiene otra camiseta,

que dicen es amarilla.

 

Por hoy le asiste razón,

señala tener buen ojo;

quiere ir a la selección,

de su buen amigo el Piojo.

Efrén Rangel Uribe

 

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Al festín

 

En pleno festín de la impunidad,

la calaca llega decente

y se lleva por traidor

al incongruente de Clemente.

 

Con su voto se mostró servil

y la huesuda dijo riendo con inocencia

¡ah qué Clemente!, ya de perdis

hayas disimulado con una abstinencia.

 

Y los otros cuatro lloraron

¡ay Clemente!, nuestra imagen no se empaña,

te vamos a sepultar en dinero

de las casas de campaña.

 

La huesuda se asustó

al ver tanto corrupto,

“mejor me voy de aquí

no sea que me agarren de usufructo”.

Héctor Francisco Gómez Ramírez

 

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Por más impuestos

 

Está triste la parca porque dinero no hay, ni para enterrar bien a los muertos;  le dijeron que fuese por un tal Videgaray, que es bueno para aumentar impuestos

 

Lo encontró en su oficina de Hacienda, cuadrando todos los presupuestos, dijo la parca: “Deja de hacer tus enmiendas, que al panteón irás a aumentar impuestos para bienestar de los muertos.

 

¡Ah, qué caray! se nos fue Videgaray, Lloraba en Los Pinos el presidente: “Ay, ay, ay,  ahora lana sí hay”, gritaba la huesuda pelando los dientes.

Fabian Torres Hernandez