Los correos del público

Los correos del público

Cambios

Urgen cambios al sistema educativo. Según el artículo tercero de nuestra Constitución, la educación que imparta el Estado debe tender a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano.

México es uno de los países más atrasados a escala mundial en educación. Es necesario actualizar el modelo educativo, para adaptarlo a la realidad del contexto mundial, así como a las necesidades del país y de sus habitantes.

Deben incluirse asignaturas en la educación básica obligatoria para todos los mexicanos: la preescolar, la primaria y la secundaria, materias que enseñen: a escribir y leer con plena comprensión. A sumar restar, multiplicar y dividir, así como operaciones matemáticas fundamentales. A conocer el aprovechamiento de la tierra, el agua, el sol, el aire y los demás recursos naturales. A fabricar alimentos y aprender a conservarlos. A conocer los aspectos más importantes de la salud humana y animal. A manejar herramientas manuales (pinzas, desarmadores martillos) y mecánicas: (sierras, taladros, tornos), y a aprender oficios elementales (carpintería, plomería, electricidad, construcción, enfermería, etcétera).

Se debe cambiar de los sistemas tradicionales de memorizar, a los de aprender practicando y experimentando.

Eso sería más importante, útil y benéfico que aprender nombres de héroes, fechas o algunos versos o canciones cursis.

El país requiere personal capacitado, que compita, que sepa enfrentarse a la vida y ganarse el sustento diario; y sólo en esta forma lo logrará y el gobierno cumplirá con su función educativa que por ley le corresponde.

Los otros aspectos, filosóficos, históricos, doctrinales, científicos de alto nivel, etcétera, podrán ser impartidos en la educación media y superior, a todos aquellos a los que les interesen y tengan la capacidad y los medios para estudiarlos.

Ah, pero los funcionarios de Educación, están muy ocupados haciendo tropelías con los líderes sindicales.

Francisco Valencia Gulart

 

Parquímetros

El Arq. Juan Palomar sigue dando de qué hablar con su insistencia en la instalación de parquímetros en la ciudad. Argumenta que con ello se inhibe el uso del automóvil, y en un artículo menciona algo que me dejó sorprendido. Señala que el dinero recaudado se emplea para el mejoramiento de las banquetas, nada más falso que eso. En primer lugar te invito a que camines y observes por ejemplo las banquetas de Pedro Moreno y Pavo, están en pésimas condiciones. El Ayuntamiento tuvo el mal tino de concesionar a la empresa MetroMeters la administración de los parquímetros. Según se sabe un porcentaje de lo recaudado era para la empresa y otro tanto para el Ayuntamiento. En otro artículo publicado se menciona que la empresa no entrega lo pactado al Ayuntamiento. Entonces la pregunta es: ¿Imponerle más gastos a los ciudadanos es para beneficio de quién? Por supuesto que la mayor parte para la empresa que los maneja. Lo poquito que mandan al ayuntamiento, para nuestros queridos políticos, ¿y el pueblo? Que se joda. Por eso pido, dejen de satanizar al vehículo, es un mal necesario, máxime cuando ningún gobierno ni ha podido, ni querido, meter en cintura al transporte público.

Carlos Felipe Vázquez Díaz Santana