Punto de Equilibrio

De la guerra

La guerra, un tipo de relación al parecer siempre presente en nuestra vida como especie, se nos manifiesta en todo momento como sí fuese una condición propia de nuestra naturaleza. Numerosos son los tratados que hablan de ésta y la llevan al punto de exaltarla como un arte o un juego. Si hoy consultamos las efemérides destacarían tanto el momento en que Corea del Norte traspasó el paralelo 38, el general Custer y su 7º de caballería mueren en una histórica batalla contra diversas tribus Sioux comandadas por su Jefe Caballo Loco o los momentos en que se desarrollaron diversos enfrentamientos en Europa durante La 2ª Gran Guerra y así, sin mayor problema encontraríamos cada día, en alguna porción del mundo, a lo largo de la historia humana, conflictos bélicos de diferente magnitud y alcances.En su tratado Sobre La Guerra, el general Karl Von Klausewitz destaca como extraños los períodos de paz, como si este anhelado e ideal estado de perfección y reposo, fuese sólo una condición aspiracional y hubiésemos sido creados como una especie en donde valores como éste se nos muestran efímeros o transitorios en sus estadios absolutos, incluyendo la verdad, la belleza y el bien.Somos seres en movimiento, que vivimos un constante proceso de autoconstrucción personal mediante el cual nos actualizamos y reinventamos todos los días, pero este proceso, este juego en donde nos enfrentamos cotidianamentecontra los desafíos de nuestras circunstancias y entorno, no tendría porque confrontarnos bélica,  violenta o avasalladoracontra nuestros semejantes y mucho menos tendríamos porque cobrar vidas o conducirnos indefectiblemente al caos y a la pérdida, pues los conflictos son divergencias o disentimientos ciegos en donde alguna de las partes no se percata que la ganancia puede pertenecer a todos e indefectiblemente pueden ser resueltos cuando estas opacidades se iluminan con la oferta y el descubrimiento de propuestas y oportunidades.Si, como narra Augusto Monterroso, en el que por muchos años fuera el micro relató más corto de La Literatura Universal “El dinosaurio”, que dice: “Y cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí”y tomamos en una suerte de metáfora al coprotagonista de este relato como a La Guerra o a una condición omnipresente y preexistente de nuestra existencia, la historia no terminaría con el cuento, sino que nos abriría una serie de oportunidades para explorar y proponer el tipo de relación que deseamos y entonces, sólo hasta entonces la guerra sería el arte y el arte el medio idóneo para resolver la guerra. 


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