Punto de Equilibrio

Seguro de empleo

Siempre que escucho hablar de la iniciativa de un “Seguro de desempleo”, aún y cuando intento entender la lógica social que busca contribuir subsidiariamente con todo desempleado de nuestro país, a fin de ayudarle a enfrentar una adversidad temporal y tan importante como es el carecer de un empleo, tal iniciativa me produce, como dicen los niños “ronchas”. Pues me parece un fragmento de la canción irracional del filme animado Alicia en el País de Las Maravillas de Louis Carroll, que en uno de sus fragmentos dice: “corre, corre, no te vayas a cansar, lo que hoy ha comenzado hasta ayer se va acabar” o cualquiera de las paradójicas frases del beisbolista Y. Berra, tales como “todo tiempo pasado fue anterior” o “el futuro ya no es como antes. La sociedad, nuestra sociedad, requiere alentar, asegurar y garantizar el trabajo, el emprendedurismo, la ocupación y el empleo,  no apoyar un estado o condición estática asistencial que, como un paliativo ayude a permanecer en una condición indeseable, dependiente e incluso en ocasiones irresponsable. Toda persona “con dos dedos o centímetros de frente” sabe que una de nuestras prioridades es el trabajo. Hoy, todo organismo cúpula, empresarial, social, de servicio. Toda institución académica, de gobierno y nuestras autoridades deberíamos estar trabajando juntos en la creación de oportunidades de emprendimiento y ocupación para toda la población. Trabajando en iniciativas que favorecieran el trabajo, el servicio, el comercio, el intercambio, bien remunerado, no desalentando el anhelo por buscar crecer en todo sentido en lugar de encontrar pretextos para endilgarle toda responsabilidad subsidiaria, a quienes suponen “mas tienen”.
Sin embargo, nos encanta antagonizar, dividir, restar e incluso hasta mal competir,  parece que vivimos un mundo de ficción, alentamos a la gente “a que aprenda a jugar basquetbol sin pensar en la importancia de que existan canastas”, alentamos producciones, estudios y profesiones sin visionar, vocaciones, romper paradigmas y desarrollar clientes y mercados.  Es cierto que ha habido esfuerzos por conservar los empleos existentes y ello es loable y muy importante, máxime si parte de la fortaleza tractora de las unidades de negocio ya establecidas nos requieren el apoyo y la confianza de toda la sociedad, pero no es suficiente. Nos está faltando ser eficaces en la concreción de nuestras vocaciones e intercambios  regionales, somos pasivos, lentos e inoperantes, a todo nivel, no digamos solo para bajar recursos federales, estatales o municipales ya existentes en diferentes fondos, sino que además somos ignorantes de su existencia, de los caminos para acceder a éstos y para facilitar su acceso. Como dicen en los ranchos” mientras el pasto crece, el buey se muere de hambre”. El problema de falta de empleo, contra lo que pudiera llegarse a pensar, no necesariamente está basado en la falta de recursos económicos o capital, es un problema cultural, de falta de  interconectividad, de ignorancia profunda sobre nuestras capacidades humanas, relacionales y estructurales, de nuestra incapacidad para articular esfuerzos e iniciativa por intereses diversos que nos impiden tener control de nuestras propias circunstancias y recursos. Aún y cuando en nuestra región pudiera haberlos en gran diversidad y abundancia o incluso estuviéramos en medio de un estado económico de riqueza o por el contrario o financiera y económicamente en quiebra. Pese a todo, el desarrollo y la prosperidad son posibles. No se que piense Ud, cuando paga sus impuestos y se percata de que éstos podían aliviar la carencia de empleo de alguno de sus seres más queridos o próximos que hoy lo requiere, pero que, como parte de nuestro sistema impositivo, se destinan a un propósito que no atenderá esta necesidad. Observo Estados de nuestra República que están incrementando las extensiones de sus parques industriales, construyendo bodegas, siendo atractivos comercial y financieramente en tantos rubros y me preocupa no observar con claridad un esfuerzo social o interinstitucional conjunto y comprometido y reitero, no me refiero ni a una persona o entidad específica dentro de las que hay muchas verdaderamente competentes, me refiero a la falta de una visión compartida. Pero la verdad, es que un servidor hoy ya se cansó de esta pasividad o diletancia y, haciendo eco a algunas personas e instancias que comparten este mismo propósito,  buscaré sumarme a tofo esfuerzo serio que busque impulsarlo, e invito a quienes tienen esta inquietud a sumarse.


puntodeequilibrio30@yahoo.com.mx