Punto de Equilibrio

Nueva oferta

Un nuevo momento electoral se nos presenta y en el entorno se hace evidente, como en todos los años, la competitividad característica de este tiempo, quizá más enrarecida, quizá más efervescente, pues un ánimo social tocado por la decepción y la falta de propuestas, pretende llenar los vacíos y las frustraciones, con reclamos, objeciones y animadversiones.

Es tiempo de campaña y este tiempo debiera ser un momento de inspiración y visiones, un tiempo para alentar nuestra disposición hacia proyectos con oportunidades de crecimiento y mejora, pero tristemente lo que en general se percibe y destaca son los enconos y las descalificaciones, cuando no la sinrazón, la violencia y la oposición a lo que sea.

En un día como hoy, pero de 1858, en Épina, Francia, nació Émile Durkheim, hombre de ciencia que establecería formalmente la disciplina académica de la Sociología y se convertiría en uno de los padres de este nuevo campo del saber, aportando los principios epistemológicos para abordar de forma objetiva el estudio de la sociedad como un fenómeno y campo autónomo y es curioso, pero mientras hoy, en otro tiempo, el mundo se preparaba para el desarrollo de un nuevo campo de estudio que abonaría a la comprensión de nuestro ser y actuar en lo social, hoy, en otro tiempo pareciéramos estar vacíos de propuestas para hacer mejor a nuestra especie y la forma en que nos organizamos.

Pienso hoy en estos hombres del cambio y los añoro, en un Galileo que por estos días hacia 1638 estaría presentando su “Discurso y demostración matemática, en torno a dos nuevas ciencias”; refiriéndose al aporte de la mecánica como  componente de una nueva física y el saber sobre el movimiento de los seres.

Pero hoy estamos en campaña y quizá lo que hoy destaco pareciera un sinsentido cuando la propuesta para la solución a los sempiternos problemas que nos aquejan como, el desempleo, la inseguridad, la pobreza alimentaria, la falta de salud o la educación deficiente; sigue sin presentarse. 

No hay ciencia, no hay asombro, no hay interrogantes. A los vanos se suma el desaliento, el desinterés, el desgano, la sinergia de la vacuedad y el despropósito.

Pero hoy apenas se asoman aquellos, los que pretenden ganarse de todos nuestra confianza para … ¿Verdad qué lo que nos falta es eso?: Propósito, un propósito que nos invite a sumarnos a una propuesta, a un proyecto, a asumir una aventura y sus desafíos, a hacer con nuestra vida y un proyecto compartido una diferencia, un mundo y una sociedad mejor. ¿A qué nos invitan?¿Cuál es la oferta? 



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