Punto de Equilibrio

Confianza

La construcción y la viabilidad de toda relación, institución y/o sistema social, se sustenta en un valor primordial, La Confianza.

Confiar, significa adherir nuestra voluntad firmemente a la creencia en la seguridad de que algo o alguien responderá conforme a una determinada expectativa. 

Por ejemplo: No puede haber certeza en un sistema económico en el que se dude sobre el valor que respalda y garantiza a su moneda; No puede haber seguridad en un banco en el que hay dudas sobre el correcto uso de las inversiones y/o el origen de las ganancias que les son confiados por sus ahorradores o inversionistas; No puede haber certeza en la procuración de justicia, en la policía, en el gobierno o en cualquier institución que se ostenta promotora del bien, cuyo proceder no cumpla lo que promete o se le confía o peor aún, se asocie con grupos criminales o su actuación emule sus prácticas de extorsión, chantaje o bullying.

La confianza, es un valor que brinda una gran fortaleza que se somete a prueba anticipada y sin duda. Se le verifica y reitera en los hechos corresponsablemente pero generalmente es un bien de gran fragilidad que cuando se daña, difícilmente se reestablece.

Faltar a la confianza, no es solo una falla natural y admisible en la respuesta de un sistema, sino la falla a la capacidad total del sistema en el momento superior o más relevante de su desempeño. Si una persona, una institución, un grupo, una relación la consideramos importante, jamás debe faltarse a la confianza de ninguno de los miembros que la conforman o constituyen  sus grupos de interés. 

Cuando la confianza está en duda, es sobre la base de ésta que se puede y debe volver al otro para retroalimentarla y fortalecerla. Recuerdo una narración que hablaba del reclamo de una persona a Dios, frente al sueño recurrente de una playa que representaba los momentos más difíciles de vida y sobre la cual se observaba solo un par de pisadas sobre la arena, frente a la que se suscitó un reclamo: ¿Por qué Señor no acompañaste mi camino cuando necesité que estuvieras a mi lado?, ante lo cual la narración cuenta, que Dios le respondió:¿Por qué dices eso?, las pisadas que vez sobre la arena no son tuyas, sino las mías; que dan cuenta como en todo este tiempo te llevé cargando para hacer posible enfrentar lo que te era adverso.

La Confianza, como todas las virtudes, sólo puede ser sostenida y fortalecida con actos de confiabilidad y confianza, no faltes a ella, no la traiciones, que con la libertad, es lo mejor que tenemos y por ella somos quienes decimos ser. 


puntodeequilibrio30@yahoo.com.mx