Cartas del Desierto

A los jóvenes

Joven: a ti te escribo, porque te he acompañado durante años, algunos de ustedes ya no lo son tanto, aunque cuando los veo, me encuentro a mí misma en sus miradas, me miro en sus pupilas y sin que haya necesidad alguna de voltear el rostro al pasado, revivo los momentos de plenitud y alegría.

No es verdad lo que dicen de ti, no lo creas tú no eres diferente a los jóvenes de otros tiempos y yo de eso soy testigo.Hoy te vi y recordé mis épocas de bachiller…yo tampoco atendía a las clases-- tampoco estudiaba y pasaba las horas haciendo travesuras en el aula.

Te vi saltar de gozo cuando te dije, que el viernes sería nuestra última sesión de clases.

El martes próximo presentarás tu examen final y si es que apruebas todas las asignaturas, finalmente podrás graduarte de bachiller. Ya te he  mirado probarte la toga y ponerte el birrete, te has colocado la banda que este año será color vino.

Muchacho, sé que a tus diecisiete años ya has vivido algunos episodios no muy gratos, ya la vida te ha asestado algunos golpes y puedo recordarte a ti Gerardo, porque perdiste a tu padre cuando muy niño y no tienes hermanos…me has contado que tu madre ahora agoniza y sin embargo todos los días llegas al colegio, perfectamente acicalado muy dispuesto a aprender.A ti Nora, que con toda tu alma deseabas ser médico y tu padre no te lo ha permitido y finalmente, solo podrás estudiar enfermería.

Al inicio del semestre, te veía alegre, viva y con un gusto enorme atendías a mis clases. Luego, paulatinamente el brillo de tu mirada se fue apagando y perdiste el interés, el mundo pareció venírsete encima y lo único que te hacía sentirte feliz era Juan Carlos, tu novio de quien no te separas.

A ti joven aún adolescente, quien de verdad deseas destacar en tu vida personal y profesional, a ti que crees que tienes el mundo en tus manos y que posees el don de la inmortalidad…a ti te digo que la vida es siempre una sorpresa y que hasta el día de hoy, no hemos descubierto la fórmula que nos permita garantizarte, que el ascenso a la cima será siempre fácil.A ti chaval  …el que fuiste y el que eres…a ti te digo. Recuerda, que a las noches oscuras siempre les sigue la alborada que anuncia un nuevo día.

Recibe mi cariño y recuerda…toda experiencia en la vida es una oportunidad de aprendizaje y una posibilidad para que puedas descubrir, que siempre existe algo en lo que tú podrás ser exitoso.Aún la experiencia más amarga, se puede convertir en miel en vez de acíbar. 


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