Cartas del Desierto

Volvamos a lo básico

Esta carta va dirigida a todos aquellos quienes con una tremenda soberbia, osamos llamarnos personas, humanos, hombres, mujeres. Sí nos fascina denominarnos como tales y con ello nos sentimos superiores a cualquier otro ser sintiente.

Con tal pretexto pasamos por la vida destruyéndolo todo, matando seres humanos, ya sea con armas de fuego, con nuestro desamor, con nuestra indiferencia, con nuestro frenesí por competir y hacer que el otro siempre sienta que todo lo que hace es poca cosa.

En nuestra sociedad “los poderosos” creen que poseer es lo más importante por no decir que todo.Sí el modo de producción capitalista ha alcanzado tal vez, su clímax y confío en que pronto habrá de advenir su caída.

Ciertamente yo no lo veré, pero los pequeñines que ahora pueblan nuestra tierra sí. Ellos verán la coronación de una “nueva era”. La era de la vuelta a lo básico, de la revalorización del ser humano y del respeto por todo aquello que existe en el universo.

Las nuevas  generaciones harán lo que ahora hacemos un puñado de locos.Cuidarán más del agua y plantarán más árboles, gozarán más de la lluvia, danzarán más en homenaje a la vida.Tal vez matarán más toros de lidia, pero asesinarán menos niños, quizás vivan en casas más pequeñas, pero cada familia tendrá un techo bajo el cual guarecerse.

Añorarán salir al campo y pasearán menos por los centros comerciales.

¡Sí! Es verdad, los hombres del futuro serán auto--transportables, viajarán a la luna, como hoy lo hacemos a cualquier otro sitio y todas esas cosas podrán hacerlas todos y habrá pan suficiente en cada mesa.

La gente volverá a lo básico y andará más a pie y transitará las calles en bicicleta y comerá frugalmente y deseará comunicarse cara a cara, anhelará el encuentro con el otro, conversará pacientemente y escuchará…escuchará.Se detendrá en su camino para acariciar a un niño y vestirá con modestia aunque con elegancia y en lugar de podar árboles en forma de pato, tendrá un pequeño huerto familiar en casa.

Volver a lo básico es mucho más fácil de lo que pensamos, basta con observar a esa familia que transita las calles en una carreta tirada por dos burros…y ahí van ande que ande gozando mientras comen una dulce y fragante tajada de melón.

Pregunto... ¿Y esa familia realmente tiene lo básico? 



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