Cartas del Desierto

Denuncia pública

Denuncio con vehemencia la injusticia y lanzo un grito llena de rabia frente a los atropellos.

Denuncio la miseria en la que se ha visto sumergido nuestro pueblo.

Denuncio la experiencia de esta sociedad que ha dejado a la juventud sin esperanza y sin futuro.

Y denuncio a los que matan lentamente a toda una sociedad en aras de enriquecerse.

Denuncio a aquellos que se sienten poderosos y por tanto con el poder de aplastar a los demás.

Denuncio a quien destruye nuestro hábitat, a quien ahora nos vende hasta el agua que nos bebemos, a quien tala los montes sin escrúpulos, a quien ha dejado a los indígenas, con una tierra erosionada. A quien se ha manchado las manos con la sangre de miles de mujeres inocentes quienes han sido asesinadas una a una y ya son miles.

Denuncio al pederasta, al político corrupto, al usurero. Denuncio a quien desprecia a los demás, por su color de piel, su condición económica o su posición social.

Denuncio al patrón que inmisericordemente despide a los trabajadores sin siquiera pensar un poco en alguna alternativa para poder reubicarlos.

Denuncio al que maldice y amedrenta a los demás. Denuncio al que ha abandonado a los ancianos, al que no ha sido capaz de ser complaciente y empático con el que sufre.

Denuncio…denuncio…denuncio y así lo haré hasta el día de mi muerte.

Y mientras tanto pues que Dios me libre de ser incongruente.

Pero tú siempre acuérdate de aquel poema que alguien escribió para ti y pensando en ti, pensando en ti, como ahora lo hago yo.


cabramontes57@gmail.com