Cartas del Desierto

Amor Canino

Mi carta de hoy va dirigida a los amantes de los perros y yo soy una de ellas.A ti para quien tu perro es un miembro más de tu familia, deseo hacerte saber que cada raza ha sido creada para cumplir con una misión especial en la vida.

¡Ah! Pero la mano del hombre quien no ha dejado algo sin tocar o trastocar en el mundo—el universo, no ha perdido oportunidad alguna, para experimentar con los perros en aras de satisfacer sus “gustitos”. Mata perros y mata su naturaleza y crea razas caninas genéticamente modificadas y.

¡He aquí! El doberman enano, el french poodle mediano, el pequeño y por si fuera poco…el french poodle enano.Y el hombre aún quería más y entonces creo una nueva raza.

El pit-bull, este es un animal al cual le han arrancado de sí mismo su derecho a oler, a reconocer tanto al amo, como a los extraños…Si el hombre a “fabricado” su perro asesino…¡Ah! Porque quería quitarle a esta hermosa especie la condición insustituible de ser “el mejor amigo del hombre”.

El pitbull es una raza de perro cuya reproducción ha sido prohibida en Europa, en Canadá, en los Estados Unidos de América, en Chile, en Argentina y en Uruguay.

En mi amadísima patria, mi amada República Mexicana, existen clubes de criaderos de pit-bulls. Uno de ellos es el “Street Pit-Bull Club”, mismo que tiene su sede en nuestra ciudad. Bien decía Bertold Brecht…el surrealismo es México.

Aún y cuando es del dominio público que el primer ataque mortal de un pit-bull se registró en Holanda, en donde uno de estos inocentes y hermosos monstruos mató a una pequeña con solo una embestida. Luego de ello, se registró un evento similar en Francia donde otra de estas bestias en apariencia inofensivas, le destrosó el rostro a una mujer adulta.

Y luego vino México y el ataque mortal de un pit-bull a una niña en la ciudad de Hermosillo y después la ciudad capital y hace apenas un par de meses, a mí quien si de algo me jacto es de que jamás un animal (salvo el humano, en relación con el cual prefiero no hacer comentarios) me ha hecho daño, un pit-bull se me lanzó a las piernas y en menos de un minuto deshizo mi zapato, mientras me defendía de él con los pies.

Hoy al amanecer, mientras caminaba por la plaza, me encontré con un joven universitario, quien orgullosamente portaba una camisa que lo identificaba como miembro del “American Street Pit-Bull Club”. Sostuvimos una breve conversación y supe que él estaba enterado de todo lo que yo sabía.

Pero al fin joven insistió en que esa bestia que hemos producido es inofensiva.Para mí, a fin de cuentas es un perro y por ahora solo me ha destrozado un zapato…mientras que algunos animales de mi especie me han asestado dentelladas que casi me han herido de  muerte.  


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