Voces Ibero

No tiene sentido, mirar hacia atrás

En el ser humano, existe una fortísima tendencia a mirar hacia atrás y otra, a mirar hacia adelante. Muy pocas veces, solemos echar nuestras redes al mar, para fijar nuestra vista, en el aquí y el ahora, en el instante perfecto… ahí no cabe margen de error.En el presente, no cabe vacío u oquedad alguna…, las cosas son simplemente lo que deben ser y nada más.Parece que existe algún condicionamiento mental, que lleva a la persona  a ver solamente la parte oscura y lóbrega de  su existencia…aquellos acontecimientos que fueron amargos y tristes.Ello se debe a que el cerebro puede ser reeducado, para mirar las cosas, desde un enfoque mucho más constructivo y edificante, desde una perspectiva mucho más optimista.Reeducar la mente, significa reajustar la lente desde la cual miramos nuestra historia, ubicarnos en otra posición y hacer que palidezca lo turbio y lo oscuro, para que resplandezca aquello que fue brillante y luminoso.Por algún motivo que aun desconocemos, en algunas personas, se conservan por más tiempo y de manera más vívida, los recuerdos de aquellas experiencias, que han tenido un impacto traumático en su existencia.En cambio, existen otras, que aún  en los momentos más aciagos de su vida…cuando todo parece venirse abajo, conservan la capacidad de sonreír, de asombrarse cuando miran una obra de arte en actitud contemplativa, o cuando pisan descalzas el césped, para observar cómo ha crecido el emparrado que han sembrado, qué tan bien se han dado las plantas en su pequeño huerto familiar. Estas personas, suelen aprehender la realidad, con ojos transparentes y llenos  de esperanza.Paraellas , toda experiencia amarga y dolorosa, también  tiene su parte luminosa. Por tal motivo, ellas suelen ser mucho menos proclives a la depresión y a la ansiedad, toda vez, que la secreción de sustancias cerebrales (neurotransmisores), es mucho más abundante y sus cerebros la absorben con mayor facilidad.Las personas, cuyo temperamento es de naturaleza melancólica y quienes tienen mayor tendencia a la ansiedad, también, son más proclives a  deprimirse.En aquellas personas, quienes padecen el síndrome de depresión de fin de semana, los recuerdos dolorosos, suelen reactivarse como por arte de magia, durante los días de descanso.Para ellas, es importantísimo aprender a reconectar sus cerebros y cambiar de posición. Esto se logra, mediante la puesta en acto, de una serie de aprendizajes cognitivo—conductuales, que puedan conducirlas hacia una diferente apreciación de la realidad.