Voces Ibero

A quien corresponda

Valga este artículo, para hacer un llamado a todos los mexicanos, pero especialmente, a aquellos cuya función esencial consiste en atender al turismo en nuestro país.
En primer término, es necesario que comprendamos, que no debe existir diferencia alguna, entre el trato que se les da a los turistas mexicanos y aquel, que se les da a los extranjeros.
Todos tenemos la misma dignidad y por lo tanto, debemos ser tratados, con calidad.
En segundo término, es urgente, que las aerolíneas se aseguren, de que sus aviones estén en perfecto estado, con objeto de evitar que tanto los pasajeros, como la tripulación, corran riesgos. No hay pretexto alguno, para justificar una dilación de más de nueve horas en un vuelo, “simplemente, porque el avión, no traía combustible suficiente, para sobrevolar el aeropuerto de destino hasta que le cedieran pista, y por tal motivo, el piloto haya tenido que optar por aterrizar de emergencia, en algún aeropuerto alterno”.
En tercer lugar, Todas aquellas personas, cuya función principal, consiste en velar por la seguridad y el buen destino de los turistas, deben acudir a su trabajo adecuadamente aliñadas y en el caso, de los oficiales de policía o agentes de seguridad, también es necesario, que tengan un peso adecuado a la función que desempeñan y al tipo de trabajo que realizan.
Un cuarto elemento, consiste en exigirles a aquellos sujetos, quienes trabajan como responsables de la atención al  público en los aeropuertos, centrales de autobuses, centrales de taxis y corporaciones de seguridad, ya sean municipales o estatales, que sean capaces de orientar al turismo, acerca de la capacidad hotelera, restaurantera y clínica disponible amén de otras instancias,  en la ciudad a la cual han llegado. No importa, si éste es el destino final del viajero o no.
Es sumamente importante, que tanto las autoridades de la Secretaría de Turismo, como las de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Comunicaciones y Transportes, no olviden, que el turismo, es la tercera fuente de divisas de nuestro país, después de la explotación petrolera y las remesas monetarias, que envían nuestros compatriotas, quienes heroicamente, han tenido que pagar el precio de emigrar al extranjero, en busca de trabajo.