Voces Ibero

Siempre es posible cambiar

Durante más de medio siglo, se pensó que aquellos eventos que habían marcado la vida de las personas durante los primeros siete años de su vida, marcarían su futuro de manera definitiva. Es decir; que no actuarían solamente como condicionantes de su desarrollo, sino como “elementos determinantes” del mismo.
Hoy día, sabemos que el ser humano siempre es capaz de cambiar, pues si bien, no es posible hacer que éste viva modificaciones en su estructura genética fundamental, misma que condiciona su temperamento, si es posible que cambie en sus actitudes, en sus hábitos y en sus conductas, en relación con aquellos eventos o experiencias que le resultan perturbadoras.
Este cambio de posición, en la manera de concebir  las posibilidades de reeducación, en relación, con las conductas y comportamientos  que resultan dañinas para las personas y de reforzamiento de aquellas que le son saludables y que le aportan gratificación, resulta ser muy esperanzador.
Desde esta óptica, la persona se reconoce capaz de superar las huellas que hayan dejado en ella, los diversos eventos traumáticos por los que haya atravesado.
Es cierto, que la persona nace con un cierto equipo genético que determina su temperamento, pero  también es verdad, que en ocasiones, las fragilidades propias de la naturaleza del sujeto, se ven acrecentadas por el influjo de las condiciones del medio ambiente familiar, social, educativo y cultural que  han servido, o bien, aún actúan,  como escenario en su vida.
Pero pensar que lo anterior es un desiderátum, sería tanto como suponer, que todo esfuerzo que se haga por cambiar y por buscar obtener mayor salud mental, será en vano y que con base en ello, todo habrá que dejarlo en manos del destino que marcó la vida del sujeto durante los primeros años de su vida.
Afortunadamente, la ciencia avanza y hoy día, podemos afirmar que existen nuevas escuelas y diferentes corrientes en el campo de la psicología, que presentan un panorama mucho más esperanzador para todas aquellas personas, quienes realmente desean experimentar un cambio verdaderamente radical en sus vidas.
Desde esta base, nos es posible afirmar, que siempre es posible cambiar y que sí se puede vivir mejor.