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Transparencia presupuestal y cosas peores

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) dio a conocer el Índice de Información Presupuestal Estatal (IIPE) 2016. El estudio tiene como finalidad evaluar la calidad y disponibilidad la información de los presupuestos de egresos de las entidades tomando en cuenta 100 criterios.  El promedio de cumplimiento de los estados y municipios fue de 76 por ciento. 11 entidades obtuvieron entre 90 y 100 por ciento −Coahuila fue una de ellas− mientras que siete tuvieron una calificación reprobatoria. 

¿Qué importancia tiene este indicador? El monitoreo sobre el gasto de las entidades, permite inhibir altos niveles de endeudamiento y generar condiciones para que el dinero se invierta mejor. Entre más gasten los gobiernos, más obligados están en contar con buenos mecanismos de rendición de cuentas. Sin embargo, la nota alta para Coahuila no se traduce en mayor confianza para su gobierno. Pues pese a los esfuerzos por mejorar en los indicadores de transparencia establecidos por organizaciones nacionales, la entidad no ha destacado por estrechar su relación con la sociedad civil local que cuestiona su quehacer gubernamental, sobre todo en el manejo del presupuesto. 

Ejemplos como los casos de las “empresas fantasma”, el endeudamiento de Coahuila, la falta de actualización en los portales de transparencia de los municipios en rubros sensibles como Deuda Pública y Estados Financieros, opacan la buena nota otorgada por el IMCO.  Al parecer la estrategia del gobierno estatal ha sido tomar acciones para aparentar que se mejora en aquellos aspectos más cuestionados ante la opinión pública. Una espacie de afán por legitimar un desempeño hasta ahora cuestionable. 

Ahora la entidad logró un 100 en transparencia presupuestal, pero la opacidad en el manejo de los recursos públicos, las fiestas de lujo, las resistencias en la promoción de una cultura de la transparencia y la rendición de cuentas continúan. 


Twitter: @nonobarreiro