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Rescatar el DAI

Solo seis por ciento de la población en México hace uso del Derecho de Acceso a la Información (DAI). El reducido grupo, está compuesto por periodistas, académicos e investigadores.

Son ellos los que cuestionan el ejercicio gubernamental,  según el Instituto Nacional  de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).Pero ¿qué pasa con el otro 94 por ciento de la población? Una posibilidad es que no les interese saber cómo se manejan los recursos públicos, pero eso sería contradictorio si tomamos en cuenta los constantes señalamientosque denotan el descontento de la población hacia cualquier acción gubernamental.

La otra, es que los ciudadanos están tan preocupados o envueltos en su cotidianidad, que difícilmente les alcanza el día para cuestionar qué hace el gobierno. Finalmente sus prioridades son otras: Llevar comida al hogar, completar para las colegiaturas, encontrar trabajo, pagar hipoteca, la renta, los servicios médicos, etcétera. 

En pocas palabras, el trajín diario, ha minado la posibilidad de ejercer nuestro derecho a saber. ¿Pero porqué es importe su uso?  El derecho a la información,  está incluido en el artículo 19 de la Declaración Universal Derechos de los Derechos Humanos y en México se reconoce en el Artículo 6 de la Constitución Mexicana.  

Este derecho refiere a la garantía fundamental que toda persona posee a: atraerse de información, a informar y a ser informada (Villanueva, 2003)*. El DAI es una espacie de visor, que permite un mejor enfoque de las decisiones que toma el gobierno.

Está vinculado con la participación ciudadana en la evaluación y supervisión del funcionamiento de las instituciones que reciben fondos públicos, su adecuado ejercicio podrían prevenir actos de corrupción.Ahora estamos saturamos de información de poca utilidad.

Todos de una forma u otra generamos, difundimos y consumimos información. El manejo de datos se ha convertido en el principal insumo de una comunidad un tanto aturdida y displicente. 

Sin embargo, las grandes transformaciones sociales, culturales y económicas, derivan de la construcción de una sociedad plural e incluyente, cimentada en los principios de acceso a la información para todos y la libertad de expresión. Como nunca, además, es apremiante conocer qué se hace con los recursos de los mexicanos.

Reconocer la importancia de saber, es el primar paso para rescatar este derecho. *Villanueva, E. V. (2003). Derecho de acceso a la información y organizaciónciudadana en México. Recuperado el Febrero de 2015, de Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. 


Twitter: @nonobarreiro