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Partidos Políticos y sus malas mañas

El Instituto Nacional Electoral (INE) repartió más 4 mil millones de pesos entre los ocho partidos políticos, por concepto de financiamiento público para el 2016. La cifra es casi equivalente a la reducción de gasto en compra de medicamentos que aplicó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el 2014.

En ese mismo año, los trabajadores del IMSS denunciaron carencia de insumos, como medicamentos y reactivos para las pruebas de niveles de glucosa; situación que puso el riesgo la salud de los derechohabientes.

Pero los más de 4 mil millones de pesos para actividades ordinarias, específicas, franquicias postales y telegráficas, destinados a las instituciones políticas, no parecen suficientes. Los partidos quieren más y, desde hace mucho tiempo, han encontrado cómo hacerlo.

El diario Vanguardia informó que al menos 22 alcaldías en Coahuila podrían ser sancionadas administrativamente por descontar a sus empleados aportaciones para partidos políticos. A los trabajadores municipales se les han retenido más de 15 millones de pesos por concepto de cuota u aportación voluntaria, nada más en la entidad.

Esta práctica fue señalada por la Auditoría Superior del Estado (ASE) como “irregular”, debido a que la retención de cuotas de los burócratas con fines políticos y partidistas no están contempladas en la Ley Federal del Trabajo, lo que podría llevar a los ayuntamientos a enfrentar un proceso administrativo.

La ASE no especifica el destino de los recursos, ni los partidos políticos beneficiados. Pero, en la lista de alcaldías investigadas se encuentran tanto de militancia priista como panista.

Así, los partidos políticos aprovechan la crisis de falta de empleo y mejores salarios para cobrarse “a lo chino” lo que consideran un favor por trabajar para las administraciones que encabezan; pues, no hay forma de comprobar la supuesta acción voluntaria de destinar parte de los sueldos a estas instituciones, si las retenciones se aplican directo al pago nominal.

Pero, más allá de las irregularidades, las élites partidistas que reclaman la cuota deben tener en cuenta que los mexicanos cada vez creen menos en ellos. En tales circunstancias ¿Cómo podrían justificar su existencia si han dejado de representar los intereses de quienes  financian su actividad?

¡Aguas! Porque en lugar de ser necesarios para alcanzar una transformación social que este a la altura de las circunstancias, se han convertido en un verdadero estorbo, que además resulta muy costoso mantener. Más, cuando por todas partes proliferan sus malas mañas. 


Twitter:@nonobarreiro