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Negados a la transparencia en publicidad oficial

La publicidad oficial se ha convertido en uno de los gastos en la administración pública -municipal, estatal o federal- más opacos. Del buen o mal uso que se haga de estos recursos depende el impacto de los mensajes emitidos de un gobierno a la población. En el entendido que una cosa es informar a la ciudadanía y otra hacer propaganda personalizada de un funcionario, con el uso indebido del bien público. Hace unos meses observé en Torreón y la Ciudad de México, espectaculares del gobernador de Morelos Graco Ramírez Garrido.  Me pregunté, ¿qué necesidad tiene un lagunero o un chilango de enterarse de los supuestos logros de un gobernante que le queda a miles de kilómetros de distancia? Obvio ninguna. Además de tirar al caño los recursos de los morelenses, la estrategia de difusión de su imagen resultó fallida, porque el personaje pese a todos los esfuerzos, terminó por renunciar a su aspiración de promoverse como candidato a la presidencia en el 2018, debido a que las encuestas lo descartan.


Algo similar ocurrió con el ex gobernador de Puebla Rafael Moreno Valle, a quien vimos hasta en la sopa a lo largo de toda su gestión. Su imagen apareció incluso en estaciones del metrobús de la Ciudad de México. Su rostro ocupó portadas de revistas y espectaculares en todo el país; violando así el marco normativo de la publicidad oficial.


Pero ¿qué debemos entender por publicidad oficial? No se trata de ensalzar la imagen de un burócrata, sino de servir como un canal de comunicación eficaz entre el gobierno y los ciudadanos. Tiene como objetivo informar sobre asuntos relevantes en materia de salud, educación, derechos humanos, y cualquier otro aspecto de carácter social. De acuerdo a datos de Fundar, en 2015 Coahuila gastó en publicidad oficial 995 millones de pesos. Luego de nueve meses de impulsar el reto de Publicidad Abierta en conjunto con el INAI, sólo Chihuahua y Quintana Roo, han aceptado usar la plataforma digital para transparentar este gasto. Es decir, 30 entidades aún se niegan a rendir cuentas sobre el destino de millones de pesos, que por lo visto se tiran a la basura. 


Twitter: @nonobarreiro