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Fragilidad institucional: debilidad ciudadana

La fortaleza institucional depende de tres aspectos fundamentales: un buen diseño organizacional y normativo; actores políticos con voluntad y capacidades; y la construcción de sólidos vínculos de confianza con la ciudadanía.  Sin estas condiciones cualquier esfuerzo se irá por la borda.

Recientemente el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI)dio a conocer que en los últimos 10 años se han presentado 134 denuncias ante la Secretaría de la Función Pública (SFP) contra dependencias que han hecho caso omiso a su mandato de entregar información.  De la cifra, sólo cuatro instancias han sido sancionadas; pero esto no se traduce a que hayan entregado la información que les fue solicitada. (ANIMAL POLÍTICO,  26 julio 2016).  En pocas palabras la opacidad continúa.

Estos datos ejemplifican la crisis institucional que tiene nuestro país. Se requiere de un buen diseño organizacional y normativo, porque pese a las acciones llevadas a cabo por el INAI, el organismo por sí mismo, no tiene facultades para obligar a las instituciones a proporcionar la información que le es requerida a cualquier instancia de gobierno. 

De Igual forma, la SFP se queda corta.  La secretaría puede sancionar a las  dependencias que se nieguen a entregar información; sin embargo, no goza de plena autonomía porque depende del poder ejecutivo. O sea, la SFP es juez y parte.  Además, sancionar no significa garantiza la entrega de información.

Las fallas en el diseño podrían resarcirse con actores políticos que muestren voluntad y capacidades, pero el ejemplo nos conduce al mismo destino. Las dependencias con más denuncias por no cumplir las resoluciones del INAI son la Procuraduría General de la República (PGR), el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).

La PGR se niega a proporcionar información sobre controles de confianza, el SAT a quienes condona impuesto y la SEDENA acciones de seguridad.  Los cuestionamientos resaltan por su alto interés público, argumento que es reiterado por el propio INAI.

Estas dependencias que han optado por el camino de la opacidad,  afectan de forma significativa la construcción posibles vínculos de confianza con la población.

Entre más débiles sean estas instituciones, encargadas de velar por derechos tan importantes para los ciudadanos, más crece su estado de vulnerabilidad y la ciudadanía en su conjunto termina pagando las consecuencias. 


Twitter: @nonobarreiro