Sí contamos

Corrupción: crimen sin fronteras

Para que un acto de corrupción de grandes magnitudes pueda consumarse los tentáculos del poder, la ambición y el despilfarro deben llegar a más de uno. Los coahuilenses sabemos de primera mano de que se habla cuando se señala un crimen económico trasnacional.

Hace unos días el exgobernador de Coahuila Humberto Moreira Valdés fue detenido en España por blanqueo de capitales, malversación de caudales públicos, cohecho y organización criminal. La noticia produjo una sensación  de festejo en algunos habitantes hambrientos de un poco justicia.  Así como cuando un niño victima de abuso es vengado por un grandulón que derriba al oponente de un solo golpe. Hay que celebrar sin importar de donde venga porrazo.

¿Pero en realidad habrá un cambio significativo con la detención del personaje? En caso de llegarse a comprobar la relación de los delitos señalados con el endeudamiento de Coahuila ¿habrá forma de resarcir el daño que ha dejado en los coahuilenses una dura política de recaudación producto de un boquete financiero?  ¿De qué nos sirve una detención del otro lado del charco?

Por supuesto que concebir la corrupción como un crimen económico que traspasa las fronteras, es un hecho que denota que las políticas internacionales que reclaman transparencia y rendición de cuentas comienzan a funcionar, luego de muchos años de luchar para fincar sus cimientos.  Pero ver tras las rejas a este personaje tampoco es suficiente para detener la cadena de corrupción que mueve los hilos en nuestro país.

Pese a los intentos del gobierno estatal por impulsar políticas de transparencia y gobierno abierto, es precisamente el tema del endeudamiento el que más se ha caracterizado por un manejo opaco. Hasta el momento no sabemos de forma detallada el impacto en nuestras condiciones de vida de un endeudamiento semejante, que ahora ronda por los 41 mil millones de pesos.

La corrupción per se es una acto de crimen organizado que deja en evidencia la colusión redes en el servicio público para el beneficio de unos cuantos y en perjuicio de la sociedad. La detención del antes carismático bailador de cumbias, trastoca a la opinión pública. No así al sistema de impartición de justica en México que ha considerado mejor quedarse expectante y hasta ahora enmudecido. 


Twitter: @nonobarreiro