Sí contamos

“Agencia de viajes” debe rendir cuentas

Ahora que nos inunda el espíritu olímpico y la esperanza de que los mexicanos obtengan medallas o mejores resultados en Río 2016, es necesario hacer una pauta y reflexionar sobre el uso de los recursos públicos que se destinan a la burocracia que en lugar de promover y emprender prácticas a favor del deporte —tan necesario para desarrollo individual y colectivo—se encarga de engrosar su aparato gubernamental y derrochar los recursos públicos.

Y es que la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) o la “agencia de viajes” como la llamó su propio titular Alfredo Castillos Cervantes, ha dado muestras de una deficiente administración y falta de responsabilidad. Además de malgastar el dinero en viajes de lujo con todo y acompañante.

No está demás recodarle a Castillo Cervantes y a todo el aparato gubernamental instalada en el ámbito deportivo, que antes de declarar algo semejante, le dé un vistazo a la página de internet de la CONADE y entienda la naturaleza y el gran impacto que tiene la institución que él representa en la vida de un deportista mexicano.

“La CONADE es una institución del gobierno mexicano, encargada de desarrollar e implantar políticas de Estado que fomenten la incorporación masiva de la población a actividades físicas, recreativas y deportivas que fortalezcan su desarrollo social y humano, que impulsen la integración de una cultura física sólida, que orienten la utilización del recurso presupuestal, no como gasto sino como inversión y que promuevan igualdad de oportunidades para lograr la participación y excelencia en el deporte”, detalla la descripción de funciones, tanto en la Ley General de Cultura Física y Deporte como en el portal de la dependencia.

Echar culpas o “agencia de viajes” no está contemplado por ninguna parte en los documentos que describen las funciones de la CONADE. Al contrario, las facultades de esta institución van más allá quererse colgar la medalla de otro basándose en la cultura del mínimo esfuerzo,como pasó el lunes pasado con la presea obtenida por el boxeador Misael Rodríguez. Allí sí estaba todo el armatoste de la burocracia deportiva para salir en la foto.

Al igual que en otros temas, una vez más el gobierno mexicano se exhibe a escala mundial por sus malos manejos que huelen a corrupción y a debilidad institucional.

Vaya contraste… Los atletas mexicanos llevan un uniforme parchado y son constantemente juzgados o utilizados por su desempeño, mientras la burocracia mexicana viste de marca, usa pines de oro, vuela en primera clase, come de lujo y no rinde cuentas.

Ahora entiendo porque se asumen como una “agencia de viajes”. 


Twitter: @nonobarreiro