Escribanos

Las consultas populares estériles y una propuesta de utópica

¡Por dios!, una nueva aberración y erogación multimillonaria estéril se encuentra a la vista.
Será un gasto monumental que costara al erario-léase a los mexicanos- la recientemente aprobada por el Congreso “Ley de Consulta Popular”  que seguramente beneficiara engrosando los patrimonios de algunos cuantos al ponerse en práctica por los consabidos diezmos,- veintezmos o treintaezmos según las tarifas predominantes en el “siniestro mercado de la corrupción”,  derivados del contratismo.
¿Cómo pueden pensar, si es que piensan,-o tal vez se pasan de pensantes- que una consulta popular en un pais como lo es México con una población manipulada  por sus bajísimos índices de educación, avasallada por la pobreza y por la hambruna que padecen en su mayoría los mexicanos, que  las consultas populares y también las elecciones mismas pueden ser el resultado de un razonamiento producto de un análisis objetivo?
Ante tales circunstancias en este México actual los resultados de una consulta como la que proponen -sin tener una bola de cristal- se pueden prever desde antes de implementarse con altísimo margen de certidumbre, por lo que salen sobrando.
Consciente que todos somos ciudadanos iguales ante la ley, sin el afán de discriminar a nadie pero pensando en el desarrollo de México me atrevería a proponer una idea que podría parecer hasta una utopía : que en las elecciones y consultas se enfoquen a ciudadanos  que hayan cursado cuando menos educación media, es decir al menos hasta la educación secundaria, para que de esta manera se eleve el nivel de conciencia y reflexión de los electores y consultados al emitir su voto cuyo resultado se traduciría  en un gigantesco paso que nos alejaría del subdesarrollo en que nos encontramos inmersos.


Francisco Benavides Beyer, Torreón