Escribanos

Faltan nomenclaturas

Hace más de tres años, a raíz de la funesta helada de febrero que mató árboles y plantas en toda la Comarca Lagunera, adopté por iniciativa propia la reforestación, riego y cuidado del parquecito que se ubica en el lugar donde se cruzan las calles Montecarlo (por donde se entra a la colonia), Madrid y Budapest. Goyito, el jardinero municipal lo barre y mantiene limpio y yo me considero su ayudante.
En este parque se encuentra un monumento  en piedra que conmemora a los valientes hombres que se levantaron en armas en noviembre de 1910.
Los vecinos me apoyaron  y aportaron árboles y plantas que ahora se encuentran en pleno crecimiento. A su nombre y el de la colonia, realizo esta labor sin ningún interés económico o de exhibicionismo.  Para un jubilado tres veces como yo, me sirve como terapia ocupacional.
Desde hace cinco años –por robos que han quedado impunes- no hay nomenclatura que permita identificar esas calles, y lo mismo pasa en otros sectores del interior de la colonia “El Campestre” donde radica el actual presidente municipal. Tampoco hay letreros en el bulevar Miguel Alemán que indiquen la existencia y ubicación de la Casa de la Cultura, a la que no poca gente de Torreón, Lerdo y la misma Gómez Palacio, la consideraban hace tiempo elitista y aislada de la sociedad lagunera en general.  Siempre que hay eventos en este espacio, la gente entra a la colonia por la calle Montecarlo,  confusa y desorientada; no  hay flechas-guías que la lleven a aquel lugar. Las familias “perdidas” detienen sus coches ante el parquecito y junto con las de a pie preguntan a todo ser viviente que anda por las cercanías.
 En mi caso, suspendo las labores de riego y trato de encauzar a los visitantes:  “Siga por esta cuadra a mano derecha, tuerza a la izquierda y camine pa¨abajo  las tres cuadras siguientes  hacia el sur. Dese vuelta  a la derecha y allí vera un edificio grandote, de colores gris patinado y blanco amarillento y una empinada y ancha rampa azul para personas con discapacidad. Esa es  la Casa de la Cultura”.
Esto está sucediendo en estos momentos; ni el  alcalde Campillo que pasa  muy seguido por la calle Madrid, a un costado del Parque,  ni su antecesora Rocío Rebollo, de igual trayectoria vial, han dado cuenta  de estas carencias. Reconozco que se trata de un caso menor y por eso no lo atienden los funcionarios y colaboradores por tener tareas más apremiantes..


Higinio Esparza Ramírez, Gómez Palacio