Columnista invitada

Tú, padre, eres un héroe de la vida.

Se dice que celebrar el Día del Padre no es lo mismo que celebrar el día de la madre, que la madre es la columna vertebral del hogar y que el papá es el complemento. No siempre es así. Ser padre es llevar sobre tus hombros la responsabilidad de un hogar, es acceder a los pedidos económicos y saber solucionar las situaciones del día a día y continuar con fortaleza y sin que nadie se dé cuenta que quizás tú estás más temeroso que todos sin saber cómo salir de cada problema.Se espera de tí que seas muchas veces lo que no fueron contigo. Quisiste un padre amoroso, que te acompañe al parque, al cine y sea tu amigo, hubieras querido uno que te cuente chistes y te alborote el cabello mientras te felicitaba por cada logro, necesitabas sentirte querido, aceptado, reconocido y distinguido con su respeto y admiración. Pero quizás no tuviste a ese padre de tus sueños. Sin embargo,  ahora eres tú quien tiene la misión de no olvidarte de lo que no recibiste para brindarlo a tus hijos. ¿Qué difícil no? Dar, lo que quizás no recibiste.Hoy estamos celebrando el día del padre. Y en la actualidad ser padre es cubrir las necesidades más sutiles del hijo pues trasciende la preocupación de sí mismo y sus ocupaciones, y logra ver al hijo en sus propios términos. Propicia el ambiente que le permita el desarrollo de su potencial en un marco de libertad responsable, y no de dominación.La paternidad conlleva una pequeña dosis de altruismo y generosidad. Significa un compromiso con una tercera personita, tu hijo, para toda la vida. Te responsabilizas a satisfacer sus necesidades físicas y psicológicas, ayudarle a elaborar sus pensamientos y lenguaje, a acompañarle en el desarrollo de su personalidad, su autonomía y autorrealización en la vida.Para ello debemos aprender a salir de nuestro egoísmo para empatizar con sus necesidades y deseos. Los hijos no son una propiedad de los padres, ni vienen a cumplir lo que éstos no realizaron. Son seres únicos y libres que han de desarrollar sus potencialidades y descubrir su lugar en el mundo. Nuestra función es iluminar su camino para que se conviertan en adultos sanos, equilibrados y responsables. Existen diversos tipos de padres, pero en una palabra para sus hijos son los mejores del mundo. La Cámara Nacional de la Mujer hoy quiere reconocer a todos esos padres que día a día luchan por salir adelante.