Columnista invitada

La ignorancia…

Se pueden decir tantas cosas de la ignorancia y en el nombre de “Esta” que a veces hasta causa gracia todo lo que es capaz de limitarse, creer, difundir y hasta defender el ser humano por este tema.

Y es que solo basta darnos cuenta que existen muchas de formas de manifestar la ignorancia, como por ejemplo, aquella persona que se deja manipular por la información de otros sin conocer siquiera la otra versión o al menos el intentar saber si la fuente de donde viene la información es verídica.

Y es que la ignorancia, es  considerada como uno de los más grandes enemigos que el hombre tiene que afrontar todos los días.

Por lo que se considera que se convierte en uno de los obstáculos más difíciles, a los que se enfrenta actualmente el mundo para poder avanzar. Como mucho de los problemas la ignorancia puede tener miles de facetas y manifestarse de formas diferentes.

La ignorancia a nivel general es una herramienta para mantener el statu quo. Cuando las personas no saben algo, no pueden cambiarlo.

Algunas creencias culturales o religiosas son el reflejo de la ignorancia. La persona que decide llevar a su hijo enfermo por ejemplo a un brujo en lugar de un médico, releja que no conoce la importancia de los sistemas de salud.

O bien aquel que cree que todo obedece a la voluntad divina también muestra su ignorancia.

Y es que no olvidemos que la ignorancia es un problema de difícil resolución.

La Cámara Nacional de la Mujer platico con personas de 18 a 65 años y en esta todos coincidieron que la ignorancia sin duda es un gran freno para poder evolucionar y crecer como ser humano.

Asimismo esta va muy de la mano por el miedo a lo desconocido y por la apatía de pensar siquiera que cualquier ser humano tiene la capacidad de poder crecer y lograr muchos más objetivos simplemente por adquirir el conocimiento. 

Y recuerden que si discuten mucho para probar su sabiduría, pronto mostraran su ignorancia.