Columnista invitada

¡El despertar de la conciencia!

Existen muchos métodos en la actualidad en donde se dice que por medio de técnicas especiales las personas son capaces de despertar su conciencia, ¿Pero qué significa esto? O ¿Qué beneficios podemos obtener? Y es que con el estrés que se vive día a día ¡Eso es lo que menos importa! Ya que está comprobado que nuestra estabilidad emocional es lo que menos importa, pues nos encontramos más preocupado por llevar el pan a la casa diariamente, que sentarnos a pensar si nuestro proceder es el correcto, recordemos que el ser humano vive en dos mundos uno externo y el otro interno. El mundo externo es el mundo de los familiares y amigos, del trabajo y las finanzas, el de los logros profesionales y de las posesiones materiales, el de los viajes y diversiones, y así sucesivamente. Todas estas cosas pueden complacer a la persona transitoriamente pero jamás de manera permanente, debido a que son temporales: tarde o temprano pasan y dejan de existir. Luego tenemos el mundo mental interno del ser humano. Este es un mundo de pensamientos y emociones, es la suma de sus sueños y esperanzas, de sus deseos y temores, y así sucesivamente. Este mundo mental interior se encuentra íntimamente relacionado con el mundo externo que he mencionado y, por lo tanto, es igualmente temporal y transitorio. Es muy difícil el aceptar que la mayoría de las personas tienen una conciencia dormida ¿Por qué? Muy sencillo está comprobado que el ser humano se rige por la fascinación de las cosas es decir el borracho de la cantina está fascinado por el alcohol, el local, el placer, los amigos y las mujeres. La mujer vanidosa está fascinada ante el espejo por el encanto de sí misma, el rico avaro está fascinado por el dinero y las propiedades y así sucesivamente. La Cámara Nacional de la Mujer realizo una encuesta a personas de 15 a 65 años para saber sobre su conocimiento sobre la conciencia y en esta 9 de 10 personas confundieron a la “CONCIENCIA” con la “INTELIGENCIA” o con el “INTELECTO”, y a la persona muy inteligente o muy intelectual, le dan el calificativo de muy consciente. “Olvidarnos de nosotros mismos es un error de incalculables consecuencias. Identificarse con algo es el cúmulo de la estupidez porque el resultado es la fascinación y el sueño. Es imposible que alguien pueda despertar conciencia si se deja fascinar, o si cae en algún sueño que solo quedaría ahí… en sueño”.