Columnista invitada

El aborto y su doble moral

El aborto ya no es una decisión que se tome bajo circunstancias difíciles en nuestro país o que se use como último recurso, al contrario el aborto es visto hoy en día como una opción viable en la vida de una mujer mexicana.

Como bien se sabe el 85.2% de la población de México se declara católica (CIA worldfact book, 2013) y la iglesia católica como institución está en contra de los legrados, entonces ¿por qué el 83% de las mujeres que deciden abortar, son o se dicen ser católicas?

Hoy en día la economía familiar, la comodidad, las condiciones de vida que se perderían o se reducirían si se agrega un nuevo integrante a la familia están por encima de cualquier creencia, valor e incluso de la moral y la ética personal. 

Este fenómeno sucede a un nivel general de mujeres que optan por abortar: el 73% de ellas tienen entre 18 y 29 años, el 3% solamente tienen de 11 a 17 años, el 13% son mujeres de 30 a 35 años de edad y el 11% tienen 35 años o más. Es consternarte saber que siete de cada diez mujeres que abortan ya han tenido uno o más hijos.

Según Sigmund Freud, el instinto sexual acompaña al ser humano desde el momento en que nace, pues su primer deseo es provocado por la necesidad, es el deseo del hambre que estará relacionado con la lactancia y el contacto con la madre.

Entonces si tenemos en cuenta que es algo innato de nuestra naturaleza ¿Por qué la mayoría de los padres se avergüenzan de tocar temas de sexualidad con sus hijos? Y la realidad es por “la ignorancia” que traen arrastrando de generación en generación,  que no les permite educarlos y mucho menos, hablar de sexo.

La Cámara Nacional de la Mujer realizó una encuesta a personas de 15 a 55 años y en ella 7 de cada 10 personas aceptaron sentir vergüenza al hablar de sexo con sus hijos. Y mucho más de sus consecuencias, como es el aborto.

“El regazo en que caemos al nacer decide nuestra felicidad o desgracia. ¡Dichoso el hombre sobre el cual han llovido como celestial rocío los besos de sus padres!

Quien haya tenido padres justos y amorosos que los hayan enseñado y guiado correctamente en su sexualidad sin mitos difícilmente pensarán en un aborto.”