Columnista invitada

Vivir sin discriminar

Una condición indispensable para lograr la igualdad es erradicar la discriminación como practica de exclusión, ya que lesiona el ejercicio de los derechos fundamentales de las personas. Saber cómo evitarla, requiere comprender qué es la discriminación. Pues la discriminación es, lamentablemente, y una realidad que sufren al día de hoy millones de personas a lo largo y ancho del mundo. Personas discriminadas por muy diversas razones: por raza, por ser mujer, por ser migrante, por ser de otro lugar. Si bien en muchos casos estas formas de discriminar se dan por parte de otras personas, en el ámbito de las relaciones humanas, también existe en ocasiones la discriminación institucional, es decir, la que es ejercida por el poder gobernante, por las leyes de una determinada región y por las prácticas de determinadas administraciones o instituciones nacionales o internacionales. El combate al racismo y la discriminación, es una lucha que nos corresponde a todos y de la que todos debemos ser parte. Y es que recordemos que la falta de equidad, respeto e igualdad entre culturas no es una casualidad o el producto únicamente de la historia, también lo es la falta de acciones concretas para la eliminación del racismo y la discriminación, pues de mantenerse las cosas como son actualmente, las oportunidades y los recursos no dejarían de pertenecer a los actuales grupos de poder que, en su esencia, son no indígenas. El desapego de lo propio con el fin de compartir, más que una práctica cultural que puede ser enseñada, es vista en nuestra sociedad como una virtud, y una virtud es una característica de unos pocos personajes virtuosos; es decir, extraños casos de benevolencia extrema hacia los demás. De tal cuenta que vivimos en una sociedad eminentemente individualista, preocupada de lo propio y ajena a las necesidades de otros. La Cámara Nacional de la Mujer realizo una encuesta a personas de 15 a 65 años, y en esta comentaron 7 de cada 10 personas que al menos una vez en su vida han sido discriminados por su condición social, económica o cultural, así como por sus gustos y preferencias sexuales. Así mismo en mi opinión, el combate al racismo y la discriminación, es una lucha que nos corresponde a todos y de la que todos debemos ser parte, pues nos afecta ya que genera desigualdad social en perjuicio de muchos pues es uno de los grandes problemas a los que se está enfrentando la humanidad, desde hace largo tiempo.