Columnista invitada

¡Niños, trabajando como adultos!

En días pasados celebramos el día del niño y la niña, así como el del trabajo en México. Y es muy importante señalar Que según datos de UNICEF más de 3 millones de niños (a) tienen que salir a trabajar. Es lamentable reconocer que en México, hablar de la infancia es sacudir historias de dolor, sufrimiento, pobreza, abandono, injusticia, miseria, humillación y desprecio. Es hablar de miles de menores que viven en las calles luchando por sobrevivir, niños acusados, señalados, estigmatizados, reprimidos, marginados, torturados y encerrados injustamente, niños a quienes se les ha negado el derecho a la dignidad, al juego, a la justicia, a la libertad, niños golpeados, maltratados, extorsionados, violados, explotados, niños que abandonan la escuela porque tienen que trabajar. En México hay niños que duermen en las calles, que se drogan, roban y se prostituyen, niños que tienen hambre, están desnutridos y enfermos, con pocas probabilidades de tener un desarrollo físico, intelectual, afectivo y emocional adecuado., y con esas condiciones están condenados a sobrevivir con serias desventajas y limitaciones, para enfrentar su vida como adultos. Recordemos que la primera infancia, de los cero a los cinco años de edad, representa una etapa decisiva en el desarrollo de las capacidades físicas, intelectuales y emotivas de cada niño y es la etapa más vulnerable del crecimiento. En esta fase se forman las capacidades y condiciones esenciales para la vida, la mayor parte del cerebro y sus conexiones. El amor y la estimulación intelectual permiten a los niños desarrollar la seguridad y autoestima necesarias. Estudios recientes confirman que los niños que trabajan desde pequeños carecieron de estas desde su nacimiento.  Así mismo es muy lamentable decir que vivimos una sociedad que olvida y margina a los niños que ella misma produce, y con cuyo silencio y contemplación se vuelve cómplice de la injusticia en la que los menores viven. Pues para la gran mayoría es ya muy “Común” y “Normal” ver a niños desde muy corta edad trabajando. La Cámara Nacional de la Mujer, realizo una encuesta a personas de 15 a 65 años de edad y 7 de cada 10 comentaron que es triste ver a niños pequeños trabajando, pero que por desgracia “Así les tocó vivir” Si pensar en el trabajo infantil nos duele, entonces porque no hacemos algo. De este problema todavía no se resuelve ni siquiera el 10%. La infancia tiene sus  maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas.