Columnista invitada

Festejando a los pequeños

El 20 de noviembre de 1952, la Asamblea General de las Naciones Unidas se reunió con la idea de reafirmar los derechos universales del niño, y para que se celebrara en cada país del mundo, así mismo se consagraría la fraternidad y comprensión entre los niños del mundo entero y se destinaria a actividades que desarrollaran el bienestar de los niños del mundo. En México se celebra a nuestros niños el 30 de abril. La gran mayoría recibe regalos y son festejados sobre todo en las escuelas de los niveles de preescolar y primaria. Estas instituciones en la medida de sus posibilidades tratan de difundir entre los niños sus derechos y obligaciones; pero también es deber de los Padres reforzarlos. ¡Pero! ¿Cómo ayudar? Y es que recordemos que más que  un regalo, lo importante es enseñarlo a valorar lo que tiene, que no todos los niños del mundo gozan de sus derechos, y que debe aprovechar las oportunidades que se le brindan para ser en un futuro una persona útil para sí mismo y para la sociedad; sin olvidar por supuesto que debe disfrutar de SER NIÑO. La Cámara Nacional de la Mujer, preocupados por el desarrollo y bienestar de los niños, ha preparado un evento para poder celebrar y reconocer sus derechos en este día, por lo que el 30 de abril estaremos realizando un evento en la Escuela Primaria Emiliano Zapata ubicada la Loma en  la ciudad de Pachuca, esto con la intención de poder  llevarles todos nuestros programas y servicios evento que pretende ir de la mano de un festival en donde las rifas, los regalos, los payasos y muchas sorpresas que han sido diseñadas para este día. Y aunque lo cierto es que lo menos importante es la fecha en que se conmemore el día del niño, sino darles a los niños del mundo lo que se merecen, es decir, cariño, protección, respeto a sus derechos como son; Derecho a la vida, a la salud, a la educación, a vivir en un hogar digno., y a ser cuidados de manera respetuosa y responsable, lejos de los vicios, la corrupción , la explotación laboral o sexual que muchos viven, es decir, debemos garantizar la felicidad y bienestar de los niños, porque si nuestros niños viven un ambiente sano y feliz, seguramente serán mejores ciudadanos a futuro. No olviden que… “Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea”.