Columnista invitada

Desigualdad y más desigualdad en México

El tema de la desigualdad en el país ocupa los primeros lugares; pues solo basta tocar el tema de desigualdad social, de género y económica, para darnos cuenta que en México no se ha tenido ningún avance, por el contrario es claro el retroceso que ha tenido en últimos años en estos temas, ya que el crecimiento de personas pobres aumentó y es que por desgracia solo basta ser observador para darnos cuenta que la mujer sigue discriminada, violentada, y asesinada.

Siete de cada 10 mujeres son victimizadas y en su mayoría por sus propias parejas, y aunque existen miles y miles de campañas en pro de la mujer, de los pobres, de los derechos de niños, jóvenes y ancianos, esto no ha logrado de verdad crear una conciencia en cada uno de nosotros si bien los gobiernos tienen gran culpa en estos temas, también es cierto que la población en general no ha hecho nada por intentar siquiera cambiar su condición de vida.

En el tema de México en concreto somos más los que queremos creer que no pasa nada, si la mujer sigue violentada y victimizada en gran medida es porque no ha encontrado una solución al denunciar, pues si estas no llegan quizá muriéndose sus denuncias simplemente no proceden, lo que genera que sigan guardando silencio por el temor y la vergüenza de que dirá la sociedad, por otro lado es muy lamentable ver que el crecimiento económico en México es magro, los salarios promedios no crecen y la pobreza persiste, pero la fortuna de unos cuantos sigue expandiéndose.

México ésta dentro del 25% con mayores niveles de desigualdad en el mundo y es uno de los dos más desiguales de la OCDE.  El tema de la desigualdad extrema se debe poner sobre la mesa ya que las condiciones de desigualdad en nuestro país son tales que el 1% de la población posee el 43% de toda la riqueza en México.

Con todo esto es muy importante valorar, analizar y recordar que La desigualdad corrompe a las sociedades desde dentro. Con el tiempo aumenta la competencia por el estatus y los bienes, las personas tienen un creciente sentido de superioridad (o de inferioridad) basado en sus posesiones, se consolidan los prejuicios hacia los que están más abajo en la escala social, la delincuencia aumenta y las patologías debidas a las desventajas sociales se hacen cada vez más marcadas.