Taller Sie7e

Trabajos del Reino

¿Es la vida un espiral  de polvo y sol?  Cuando el astro rey brilla parece que todo se nutre de luz, pero hay mundos extraños, ajenos, oscuros que nuestros sentidos  no perciben. De tras de cada ventana, cerrando la puerta, a la vuelta de la esquina, existen voces, enigmas, llanto, risas con sus propias historias.   

Yuri Herrara con su novela Trabajos  del reino nos va a conducir a un palacio del  siglo XXI en un pueblo mexicano,  con sus damas de la corte, el cura, un médico, cocineros, curanderos, músicos, guardias.  Ese reinado opera igual que  cualquier corte monárquica, sólo que está no es legítima, aunque en los últimos años se ha hecho común su presencia. El mundo del narcotráfico tiene un fuerte imán, un poder de seducción,  el morbo, la curiosidad de penetrar a esas salas oscuras y de poder.     Existen fechas que marcan, incluso  bifurcan  la existencia  de cada uno de nosotros ¿Será el destino quién te dice cara o cruz?  Eso fue lo que le pasó a Lobo, músico que se ganaba la vida de cantina en cantina. Su padre desde chiquillo lo abandonó pero le dejó un acordeón para ganarse la  vida y eso hacía,  hasta que se encontró con el Rey, y no precisamente el de las cartas. En ese instante las barajas ya estaban echadas, él ya no volvería hacer  el mismo.    A pesar de la crudeza del tema, en la novela  hay un lenguaje  que te cuestiona sobre tu destino y Yuri Herrera te presenta frases muy metafóricas, líricas hasta poéticas: Se quedó ahí, hasta que la oscuridad se empezó a  comer los colores […] Decir cuate, sueño, tierra, percusión.

Decir cualquier cosa. Escuchar la suma de todos los silencios. Nombrar la hoguera que promete. Y luego callar. Actualmente hay una controversia sobre la denominación que se hace a este tipo de literatura porque la encasillan con el nombre de  narcoliteratura y además si le agregamos que algunos críticos dicen de ella que es un subgénero. En Los trabajos del reino podemos apreciar lo que dice Yuri Herrera sobre la narcoliteratura: Me he resistido mucho a tenerla en cuenta, porque creo que simplifica algo mucho más complejo: la cantidad de libros que se engloban en ella tratan de muchas cosas.(Herrera, 2012) Definitivamente su novela rebasa la circunferencia del narcotráfico. Presenta personajes solitarios polvosos, no tienen amor, ni destino, lo saben y sin embargo  hay una esperanza dentro de su tragedia,  una lívida luz que los mantiene a flote.  También observamos el papel que juegan los corridos, adoptan  la misma posición de los antiguos romances, van creando mitos, fuerza, exaltación, siguen funcionando para comunicar a un gran número de personas y sobre todo van a dejar testimonio de  este tiempo que nos tocó vivir.